¿Te has dado cuenta de que te falta el DNI de golpe o te han robado recientemente la cartera? Ve con cuidado, porque tu nombre podría aparecer en el registro de parejas de hecho de manera fraudulenta. Este era el método de una mafia formada por individuos de nacionalidad marroquí, argelina y española, que sustraían los documentos de identidad de mujeres españolas con las que formaron 212 parejas de hecho. Los delincuentes operaban en Cornellà de Llobregat (Barcelona), en Figueres y Camprodon (Girona) y tenían acceso a un conjunto de gestorías -todas bajo investigación- para hacer los trámites necesarios para formalizar las uniones ficticias. La Policía Nacional ha podido desmantelar la organización con la detención también de los cinco líderes, aunque la investigación continúa en marcha mientras se analiza toda la información obtenida de las gestorías.

Las primeras seis parejas fraudulentas se detectaron en Cornellà de Llobregat. La posibilidad de que hubiera más impulsó a la Policía Nacional a analizar la veracidad de 227 parejas. Estirando el hilo, localizaron a los cabecillas en Cornellà de Llobregat e identificaron la primera de las gestorías involucradas en Salt (Girona), desde donde los miembros de la organización presentaban las solicitudes a las diferentes subdelegaciones del Gobierno para su tramitación.

Un negocio transnacional y millonario

La investigación ha revelado que las personas que solicitaban sus servicios, la mayoría de nacionalidad marroquí y argelina, pagaban 15.000 euros por cabeza para que les tramitaran las parejas de hecho para poder regularizar rápidamente su situación en Catalunya. El entramado criminal iba tan lejos como acompañarlos a los diferentes ayuntamientos para gestionar los empadronamientos en domicilios a cuyos propietarios les pagaban una importante suma de dinero para poder adscribir hasta ocho parejas al mismo tiempo. Con todo, los investigadores calculan que el beneficio obtenido por los delincuentes puede llegar a los tres millones de euros.

Los interesados en estos servicios a menudo llegaban de otros países europeos, como Francia y Bélgica, donde se habían instalado de manera provisional también de manera irregular. De esta manera, la mafia no solo ayudaba a inmigrantes ilegales a regularizar su situación de manera fraudulenta, sino también favorecían la llegada de estos inmigrantes a Catalunya.

Como resultado de esta operación, que continúa en marcha para determinar la implicación de las gestorías donde se tramitaban estas parejas, se ha detenido a catorce personas acusadas de pertenencia a organización criminal, falsedad documental y contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, y otros doce por delitos de falsedad documental.