Hay familias que tienen negocios que pasan de generación en generación. Algunos hijos heredan pastelerías, panaderías o carnicerías, mientras que otros aprenden sobre el cultivo y tráfico de drogas de la mano de sus parientes. En Mollerussa, en el Pla d'Urgell, se ha detenido a un clan familiar que formaba parte de este segundo grupo, en el que dos hombres y dos mujeres se ganaban la vida a través de la venta de marihuana. Los Mossos d’Esquadra detuvieron el pasado miércoles 20 de mayo a dos hombres, de 29 y 25 años, y a dos mujeres, de 30 y 26 años —de los cuales no se ha revelado la nacionalidad— por un delito contra la salud pública y pertenencia a grupo criminal.

Atrapar a los delincuentes no ha sido nada fácil, y la prueba de ello es el tiempo que la investigación llevaba en marcha. Los policías comenzaron las gestiones durante el mes de mayo del año 2024, cuando tuvieron indicios de un clan familiar que podría estar vendiendo marihuana en Mollerussa. Según las primeras informaciones, los miembros implicados tenían roles muy bien definidos para hacer más eficiente su trabajo y poder distribuir la droga entre sus clientes consumidores, muchos de ellos jóvenes, del Pla d'Urgell.

Todo distribuido en tres pisos

Después de descubrir esto, se realizaron varios dispositivos de seguimiento de los sospechosos, que permitieron intervenir once transacciones de marihuana. Además, para evitar que la policía los pillara, los delincuentes cambiaron hasta tres veces el punto de venta de la droga, pero, a pesar de causar algunas molestias, al final no les sirvió de mucho. El clan familiar tenía el negocio muy bien montado: tenía un piso con la plantación de marihuana, otro donde guardaban la droga cultivada y un tercero donde escondían el dinero que ganaban con sus negocios ilegales.

Finalmente, el miércoles, se realizaron tres entradas, dos en domicilios de Mollerussa, donde se detuvo a los cuatro miembros del grupo criminal y se intervinieron más de 2 kg de marihuana, utensilios para preparar la droga para la venta, 32.824 euros en moneda fraccionada, tres básculas de precisión, dos armas de fuego cortas con munición y una defensa de madera. Aparte, también se realizó un tercer registro, en una casa de Linyola, donde se encontró una instalación preparada para realizar nuevos cultivos, donde cabían aproximadamente unas 300 plantas de marihuana. Dentro también había lámparas LED, ventiladores y extractores, entre otras cosas.

Las mujeres quedan en libertad

Las dos detenidas quedaron en libertad después de declarar ante los Mossos d’Esquadra de la comisaría de Mollerussa y deberán presentarse ante el juez cuando este se lo indique. Por otro lado, los otros dos detenidos, con antecedentes, han pasado hoy a disposición judicial ante el juzgado de instrucción en funciones de guardia de Lleida.