La Guardia Urbana de Barcelona ha detenido a un menor de edad después de pillarle in fraganti con un ordenador robado en las manos. Los policías rondaban por el distrito de Ciutat Vella después de recibir un aviso de un robo cuando encontraron al autor, con las pruebas en las manos. Después de comprobar que, efectivamente, él era el ladrón que buscaban, devolvieron el portátil a su propietario y detuvieron al chico por un delito de robo con fuerza. En su habitual exceso de celo, la Guardia Urbana de Barcelona no ha revelado la nacionalidad del detenido.
Los hechos tuvieron lugar ayer, miércoles 4 de febrero, en el barrio del Raval de la capital catalana. Un chico, menor de edad, se acercó a una tienda con una piedra en la mano, la lanzó contra el escaparate y reventó el cristal. Una vez se lo hubo cargado, el chico entró en el establecimiento, cogió un ordenador portátil que había y salió corriendo del lugar de los hechos. El chico no contaba, sin embargo, con que había una persona que lo había visto robar. El testigo sacó el teléfono y llamó inmediatamente a la policía para denunciar lo que acababa de ver. Describió al ladrón detalladamente, les dijo que el chico se había llevado un ordenador portátil y les explicó por dónde había huido, facilitando así el trabajo de la Guardia Urbana.
Pillado in fraganti
La policía de Barcelona no tardó en localizar al chico, y tampoco les llevó más dificultades identificarlo. Una patrulla encontró por los alrededores de la zona donde se había cometido el robo a un chico que encajaba perfectamente con la descripción que había dado el testigo y que llevaba un portátil en las manos. Los policías contactaron con el propietario del establecimiento donde habían robado, y después de revisar las cámaras de seguridad, pudieron confirmar definitivamente que el chico era el ladrón. El menor quedó detenido, mientras que el portátil volvió a las manos de su propietario.