La Unidad de Investigación (UI) de la comisaría de Sants-Montjuïc de los Mossos d'Esquadra investiga el macabro hallazgo de un cadáver esta semana en la planta de reciclaje del Ecoparc, en la Zona Franca, en Barcelona. Aunque todavía es pronto para cerrar el caso, la policía catalana trabaja con la hipótesis de que se trata de una muerte accidental y, aunque no lo trata como un homicidio, mantiene abiertas todas las posibilidades, según han explicado fuentes de los Mossos a ElCaso.com. El cadáver encontrado este martes presentaba marcas por todo el cuerpo, aunque, según ha detallado el diario Ara, que ha tenido acceso a la autopsia, son compatibles con heridas provocadas, post mortem, por la maquinaria de la propia planta de reciclaje. El cuerpo fue encontrado en una de las cintas que sirven para separar la basura que llega a este punto de la Zona Franca. Fue un trabajador del Ecoparc quien dio el aviso de alerta.

Los Mossos se desplazaron hasta el lugar de los hechos y, tras recibir el visto bueno por parte del juez de guardia, se realizó el levantamiento del cadáver, la retirada del cuerpo y una inspección ocular de la zona donde fue localizado. Se espera que la investigación policial pueda confirmar la identidad de la víctima y poder situarlo, hecho que permitiría, también, junto con el hecho de que el cuerpo no presenta signos de violencia evidentes —ni heridas de arma blanca ni de arma de fuego—, cerrar el círculo y enmarcarlo como un hecho accidental. Esta planta es donde reciben la basura que se recoge en contenedores de diversos puntos de la ciudad de Barcelona y de otros lugares del área metropolitana sur, un hecho que complica, por ahora, saber de dónde había salido el cadáver, si, como se cree, llegó a la Zona Franca con un camión de recogida de basuras.

Otros cadáveres en plantas de reciclaje

Lamentablemente, no es la primera vez que aparece un cuerpo en una planta de este tipo. Y no siempre acaban haciéndose públicos. El último caso, que todavía no se ha podido resolver, lo avanzó ElCaso.com el pasado mes de abril, del año 2025, cuando fue hallado en la planta de reciclaje de Sant Adrià de Besòs el cuerpo de un hombre en avanzado estado de descomposición. En el año 2020, en la misma planta, también se localizó otro cadáver.