Los Mossos d'Esquadra han desarticulado un grupo criminal que utilizaba pisos turísticos del centro de Barcelona para vender drogas de diseño. El entramado, formado por tres personas de entre 25 y 44 años, había llegado a alquilar durante los últimos meses hasta trece de estas viviendas, principalmente en la zona del Eixample de la capital catalana, para poder hacer las transacciones. Dos de los miembros se encargaban de buscar los apartamentos y hacer las gestiones oportunas para poder alquilarlos, mientras que el tercero era el encargado de hacer la venta de las drogas.
Las personas que querían comprar las sustancias contactaban por teléfono con el vendedor y posteriormente iban a recogerla al piso turístico que correspondiera en aquella ocasión. Entre septiembre y diciembre de 2025, los Mossos pudieron detener a cuatro de estos compradores en el marco de la investigación que estaban haciendo para poder desarticular la organización criminal. El pasado 18 de febrero, una vez comprobada la actividad ilícita, los agentes de los Mossos hicieron dos entradas y registros en dos domicilios de Barcelona, donde se detuvo a los tres miembros, de quienes no se ha querido facilitar nacionalidad ni antecedentes, por pertenencia a grupo criminal y por traficar con drogas sintéticas desde alojamientos turísticos.
Venían toda clase de drogas sintéticas
Los agentes de los Mossos también registraron varios vehículos que utilizaban los detenidos, donde encontraron una maleta con todo el stock de drogas. En total, se intervinieron 4,2 kilos de MDMA, 2,44 kilos de ketamina, 1,42 kilos de pastillas de éxtasis, un kilo de cocaína, un kilo de tusi y 953 gramos de metanfetamina. Todo por un valor de 400.000 euros en el mercado ilícito. Además, también se intervinieron 100.740 euros en efectivo, una máquina para contar billetes, dos básculas de precisión y utensilios para manipular y dosificar la droga.