Un numeroso grupo de motoristas celebró este fin de semana una concentración ilegal en la carretera de Molins de Rei, a la altura del término municipal de Caldes de Montbui, en el Vallès Oriental (Barcelona). Según ha podido saber ElCaso.com, una treintena de personas se sumó a esta quedada la noche del sábado 2 de mayo, una estampa habitual en las afueras de diferentes poblaciones o de polígonos industriales de la zona para hacer carreras al margen de la ley, con caballitos y derrapadas y circulando a mucha velocidad, poniendo en peligro su vida y la de los ocasionales espectadores.
Este fin de semana, sin embargo, la jugada no les salió como esperaban. Poco antes de la medianoche, los Mossos d'Esquadra recibieron un aviso que alertaba sobre uno de estos peligrosos encuentros —los tubos de escape manipulados despertaron a varios vecinos— y enviaron patrullas de Seguretat Ciutadana para detenerlos. Los implicados, al ver los vehículos policiales, intentaron huir a toda velocidad por la mencionada carretera, realizando maniobras peligrosas y circulando en dirección contraria, poniendo en riesgo tanto a otros coches como a algunos peatones, además de a los agentes policiales.
Atrapan a los peligrosos motoristas
Así, comenzó una peligrosa persecución, con el refuerzo de efectivos de Trànsit y de la Policía Local de Caldes, durante la cual, según han confirmado fuentes policiales a este medio, uno de los motoristas no pudo esquivar uno de los vehículos policiales y acabó chocando contra el coche. Al parecer, no sufrió heridas de gravedad y los agentes tampoco sufrieron daños. El dispositivo acorraló a los motoristas y los detuvo, evitando posibles accidentes.
Los motoristas no tenían escapatoria y 35 de ellos quedaron identificados, así como 23 de los vehículos que utilizaban. Los Mossos d'Esquadra acabaron tramitando 58 denuncias aquella noche por infracciones graves de tráfico.