El hombre magrebí de 37 años, L.B., que el sábado pasado mató a una mujer a puñaladas en medio de la calle en Esplugues de Llobregat ingresará en prisión, en Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires; según ha podido saber ElCaso.com, irá directamente a la unidad de psiquiatría. Mientras, los Mossos d'Esquadra continúan con la investigación para esclarecer el crimen. Después de las primeras indagaciones, los investigadores no lo tratan como un ataque yihadista, aunque se sigue investigando si se podría haber radicalizado, y la principal línea de investigación es la de un "brote psicótico". El hombre no tenía ningún antecedente policial en Catalunya, pero sí que los tenía en la ciudad de Burgos después de protagonizar varios incidentes en un solo día en que acabó atacando a la policía y, como en el crimen de Esplugues, profiriendo consignas islamistas.

Se atrinchera en un castillo y ataca a la policía a pedradas

Los hechos tuvieron lugar el 10 de agosto de 2022 y todo comenzó alrededor de las cuatro de la tarde, cuando la Policía Local recibió el aviso de que había un hombre dando problemas en un local religioso y se negaba a marcharse. Los agentes lo tuvieron que tranquilizar y lo acompañaron hasta un comedor social, pero cuando llegó, el individuo huyó corriendo. Al cabo de un rato, hacia las cinco y media, se recibió el aviso de que había un hombre provocando destrozos en algunos coches. Cuando la policía fue hacia allí, se encontraron al mismo individuo tumbado en el suelo en ropa interior que, al verlos, volvió a marcharse a la carrera. Lo pudieron atrapar, pero el delincuente cogió una piedra y un palo y los amenazó antes de volver a huir. 

Al cabo de tres horas, se recibió un nuevo aviso por un incidente protagonizado por el hombre. Según la víctima, el delincuente se le había acercado para pedirle agua con una botella rota y, cuando se la dio, volvió a salir corriendo. Hacia las diez menos cuarto de la noche, fue un vigilante de seguridad del Castell de Burgos quien alertó a la Policía Local de que una persona había escalado por una de las torres y se había atrincherado en la fortaleza.

Cuando los agentes fueron allí, vieron que era el mismo individuo que había estado toda la tarde generando problemas. El delincuente había cogido piedras y las iba lanzando a todo el que se le acercara, mientras gritaba proclamas islamistas, tal como apuntan medios locales. Finalmente, con los agentes armados con escudos y cascos para evitar las pedradas, uno de los policías pudo negociar con él y lo convenció para que saliera al exterior, donde lo acabaron deteniendo por los delitos de alteración grave del orden público, amenazas, desobediencia y atentados contra los agentes de la autoridad. En aquella ocasión, a pesar de las consignas islamistas, no se le acusó de terrorismo y se atribuyó más a un problema de salud mental.

Ningún antecedente policial en Catalunya

Después de su estancia en Burgos vivió en otros puntos del Estado, donde llegó en 2007 procedente de Marruecos, tal como ha avanzado El Periódico, hasta que hace poco se instaló en Catalunya, donde no le constaba ningún antecedente hasta el asesinato en Esplugues de este pasado 2 de mayo.  Tampoco figura que tuviera ningún domicilio fijo y no se sabe cómo se ganaba la vida. La DIC de los Mossos, con el asesino ya en prisión, sigue trabajando para esclarecer todas las circunstancias que rodean el crimen. En este sentido, se está indagando sobre otros posibles incidentes, como los de Burgos, que este hombre haya podido protagonizar en otros puntos del Estado.

Paralelamente, aunque los Mossos trabajan con la principal hipótesis de los problemas de salud mental y no lo tratan como un ataque yihadista, a pesar de proferir gritos islamistas durante el asesinato de Esplugues, como ya había hecho en los incidentes de Burgos, se siguen haciendo indagaciones en este sentido y no se puede descartar. El hombre no cuenta con un domicilio fijo en Catalunya, pero sí que se ha podido recuperar su teléfono móvil. Ahora, será analizado para saber con quién se relacionaba, qué buscaba en internet y comprobar si se podría haber radicalizado, lo que podría conllevar un giro en la investigación.

¿Ha pasado algo que aún no sale en EL CASO?
Avísanos desde aquí