Lleida ha sido el escenario de no una sino dos peleas entre bandas armadas con cuchillos, palos y piedras que se han enfrentado en medio de la ciudad. Los dos grupos se han encontrado en dos ocasiones, primero por la tarde y después por la noche, y se han atacado el uno al otro por causas que se desconocen. Tanto los Mossos d'Esquadra como la Guardia Urbana se han desplazado hasta allí para evitar más problemas. Los incidentes han dejado tres heridos de diversa consideración, pero ninguno de los dos cuerpos policiales ha detenido a nadie ni se ha presentado ninguna denuncia.
Los problemas comenzaron ayer, viernes 20 de febrero, sobre las cinco de la tarde. Según ha podido saber ElCaso.com, una banda de personas de etnia gitana y otra de integrantes de origen magrebí comenzaron una fuerte pelea en la plaça del Dipòsit, con varias personas armadas con palos. La policía fue hacia allí cuando se les informó, pero al llegar solo encontraron a una persona que estaba herida, con una brecha en la cabeza, y se la trasladó al hospital. Como no encontraron a nadie más, los policías se marcharon, pero el conflicto continuaba caliente.
Vuelven con cuchillos
Horas más tarde, sobre las tres de la madrugada, se volvieron a reunir las dos bandas en el mismo lugar y continuaron con la pelea, esta vez armados también con navajas y cuchillos. Según avanza el diario Segre, había unas sesenta personas, pero la policía no ha confirmado esta información a ElCaso.com. Los miembros de los dos clanes se volvieron a pelear, y obligaron a los Mossos y a la Guardia Urbana a volver a la plaza para evitar que nadie se matara. Tal como había pasado por la tarde, cuando los policías llegaron, se encontraron solo con los heridos, en este caso dos chicos jóvenes, con heridas en la nariz y en las orejas. Después de esto, los agentes decidieron quedarse montando guardia por la zona para evitar que hubiera un tercer enfrentamiento.
