Los Mossos d'Esquadra han detenido en Sabadell, este fin de semana, a tres hombres, de 33, 36 y 52 años, los tres de nacionalidad española, por haber participado en un tiroteo que, por suerte, acabó sin heridos. Según ha podido saber ElCaso.com, alrededor de las dos y media de la madrugada del domingo, una pelea en un bar del barrio de la Planada, en la calle de las Magnòlies de Sabadell, en el Vallès, acabó de la peor manera posible. Aunque el enfrentamiento se inició en el interior del bar, una de las partes, familiares, abandonaron el establecimiento y, cuando regresaron, con un coche, abrieron fuego con una pistola contra los otros, de otra familia.
Aunque todavía no se ha podido aclarar realmente qué motivó el enfrentamiento, y para sorpresa de los investigadores de la comisaría de Sabadell, el tiroteo de este fin de semana en la cocapital del Vallès no está relacionado con la droga o, si más no, eso parece de las primeras diligencias de la investigación. Lo que sí ha podido saber ElCaso.com es que el tiroteo se registró en una calle pegada al bar y que, si bien ninguno de ellos resultó herido por los disparos, sí que se han registrado heridos de la pelea previa.
Disparos contra una decena de personas
Los dos grupos enfrentados se conocían; todos de nacionalidad española, y uno de ellos, los que fueron objetivo de los disparos, una decena de personas, eran de etnia gitana y muy conocidos en el barrio. Cuando llegaron los agentes de los Mossos d'Esquadra, pudieron identificar rápidamente a los supuestos autores de los disparos y pudieron ser detenidos. En el interior del coche, tal como se ha podido saber ahora, viajaban un hombre y su padre, que fueron arrestados. También se pudo detener a una tercera persona que, aunque no iba en el vehículo, sí se le relaciona con los hechos. No consta el tipo exacto de arma que se utilizó ni si pudo ser recuperada
Aun así, la investigación de los hechos sigue en marcha. Sea como sea, este nuevo incidente con armas de fuego vuelve a poner de manifiesto una problemática que los jefes políticos de la policía catalana quieren negar: las armas de fuego. Que una pelea de bar pueda acabar a tiros en medio de la calle, con la posibilidad de que una bala perdida pueda llegar a herir a alguien, incluso no involucrado en el enfrentamiento, es un hecho alarmante, aseguran fuentes policiales. La semana pasada se registró un tiroteo en Vila-seca, en el Tarragonès, entre dos vehículos, y antes de acabar el 2025 un hombre relacionado con la mafia balcánica fue ejecutado a tiros en medio de la calle, a plena luz del día, en Castelldefels.
