Un mes y una semana. Este es el tiempo que Pere Redondo, propietario de la mítica churrería de Sant Fost de Campsentelles (Vallès Oriental, Barcelona) y que lleva su nombre, lleva sin poder trabajar. ¿El motivo? El robo, de madrugada y en tiempo récord, de la mencionada churrería. "Dos personas con un coche negro, un Seat León, engancharon el remolque y se lo llevaron con todo lo que había dentro", ha explicado a ElCaso.com. Gracias a las cámaras de seguridad de los alrededores, así como a las de tráfico, los Mossos d'Esquadra, que tienen una investigación abierta, disponen de las imágenes tanto de los autores como del coche, incluso de la matrícula. No obstante, todavía no han podido encontrar la Xurreria Pere.

churrería pere
Xurreria Pere, desaparecida desde que hace un mes y pico la robaron en Sant Fost de Campsentelles / Cedida.

Hace diez años que Pere Redondo está instalado con su churrería en el mismo punto de la avenida Mauri de Sant Fost de Campsentelles, desde donde vendía churros cada fin de semana con religiosidad. Entre semana se dedica a acudir a castings y a hacer rodajes de spots publicitarios -también ha aparecido como figurante en películas y series- pero la churrería representa su fuente de ingresos principal. Este último mes lo ha pasado "fatal". "No he trabajado nada, exceptuando dos campañas de publicidad que me han salvado en enero", lamenta. Por si no fuera suficiente, su situación se complica por la actitud de la aseguradora, que quiere pagarle un dinero con el que a duras penas le llegaría para volver a comprar la maquinaria necesaria para la elaboración de los churros.

Un toma y daca con la aseguradora y el 'crowdfunding' de vecinos, compañeros y amigos

En este sentido, Redondo ha explicado a ElCaso.com que él tiene contratado un seguro de 28.300 euros, pero solo quieren pagarle unos 10.000. "Una churrería de segunda mano ya cuesta entre 29.000 y 30.000 euros, con los 10.000 que me quieren pagar desde la aseguradora no tengo suficiente". La explicación que le han dado los peritos es que la Xurreria Pere, a pesar de estar en funcionamiento diez años, tiene una edad real de catorce, contando desde la fabricación; por lo tanto, le desgravan casi un 50% del valor real. "Esta semana tengo otra reunión con los de la aseguradora, a ver si se puede llegar a algún acuerdo", ha dicho.

En contraste con la postura de la aseguradora, Pere Redondo ha encontrado el apoyo de vecinos, compañeros de las grabaciones y amigos en forma de una campaña de micromecenazgo con la que ya han conseguido recaudar más de 5.000 euros -del objetivo final de 8.000. El robo, además, ha pasado justo antes de Carnaval, una época en la que acostumbra a tener mucha actividad, y eso ha supuesto también un gran chasco.

churrería pere (1)
Interior de la Xurreria Pere / Cedida.

Con todo, no tiene muchas esperanzas de poder recuperar su churrería. "Ya ha pasado más de un mes. Creo que ya lo han vendido y quizás los Mossos no la llegan a encontrar". Aparte del remolque en sí y de las máquinas y herramientas para hacer los churros, dentro había también una tele y un aparato de música, así como cuatro bidones de butano, que justo había llenado días antes, y una carpa. "Todo eso no entra en el seguro, y seguramente está todo roto o estropeado, con el suelo lleno de aceite porque el interior no estaba amarrado".

El llamamiento a la colaboración ciudadana también ha funcionado. Redondo explica que algún cliente le ha enviado fotos de churrerías que se parecen a la suya y que han visto en otros municipios, pero, desafortunadamente, siempre se trataba de una falsa alarma. "Yo, si la veo, la reconozco", ha afirmado. La matrícula del remolque de color blanco es R9587BCM y, si cualquier persona tiene información sobre dónde puede estar o quién se lo ha llevado, no dude en contactar con la policía catalana.