Los Mossos d’Esquadra han evitado este jueves de madrugada que un hombre se precipitara desde un piso de la calle Arc de Sant Pau, en el centro de Barcelona, después de una intervención de gran complejidad que ha acabado con un desenlace positivo.
El aviso se ha recibido sobre las seis de la mañana de este 6 de agosto, cuando se ha alertado de que un hombre se había atrincherado en el interior de una vivienda y aseguraba que tenía la intención de saltar al vacío. Ante la gravedad de la situación, se han activado varias dotaciones de los Mossos d’Esquadra, de los Bombers de Barcelona y del Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM).
Negociación colgados a 20 metros de altura
El operativo ha sido liderado por un equipo del Àrea Regional de Recursos Operatius (ARRO) de Barcelona, especializado también en este tipo de intervenciones de riesgo. Los Bombers han desplegado un vehículo con cesta elevadora, desde donde agentes de los Mossos han iniciado una larga y delicada negociación con el hombre, suspendidos a unos veinte metros de altura. Paralelamente, a pie de calle, los Bombers habían instalado un colchón inflable para minimizar las consecuencias en caso de que finalmente se lanzara.
Después de largos minutos de conversación, los agentes han conseguido que la situación evolucionara favorablemente. Finalmente, han podido acceder hasta el hombre entrando en la vivienda, reducirlo sin que resultara herido y ponerlo a disposición de los sanitarios del SEM, que lo han atendido en el mismo lugar.
La actuación ha acabado con un final feliz por la coordinación entre los diferentes servicios de emergencia y la labor de los agentes del ARRO, una unidad no solo preparada para dispositivos de orden público y seguridad ciudadana, sino también en intervenciones asistenciales de alta complejidad, evitando una tragedia en el centro de Barcelona.
