Los Mossos d’Esquadra evitaron el miércoles, 22 de abril, por la tarde una tragedia en una obra en construcción de la calle del Perú, en el distrito de Sant Martí de Barcelona, donde un hombre de unos 30 años, de origen senegalés, subió a una grúa de 60 metros de altura con la intención de suicidarse. La actuación coordinada entre la policía catalana, los Bombers de la Generalitat y el Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) acabó salvándole la vida después de una intervención de gran complejidad y tensión que se alargó cerca de una hora y media.
Los primeros en llegar fueron los Mossos, que activaron un dispositivo de emergencia mientras dos agentes subían rápidamente a un edificio en construcción adyacente para situarse a la altura del hombre. Paralelamente, otros agentes aseguraron la zona, desalojaron a los más de veinte trabajadores que había en la obra y establecieron un perímetro de seguridad, también con el apoyo del SEM y de los Bombers, que ya se dirigían al lugar. Con la víctima a decenas de metros del suelo y en un estado emocional muy inestable, dos agentes se quedaron solos arriba, manteniendo contacto visual y verbal constante con él. Durante buena parte del operativo fueron los únicos interlocutores, intentando calmarlo mientras el hombre pedía poder hablar con su madre, en Senegal, y mostraba cambios de estado que hacían temer lo peor en cualquier momento.
Los primeros intentos de los Bombers para llegar con un camión cesta no fueron suficientes por la altura de la grúa, hecho que obligó a movilizar un segundo vehículo de mayor alcance mientras otros efectivos intentaban acceder a pie. Finalmente, con la llegada del segundo camión, pudieron situarse a su altura y tomar el relevo de los Mossos. Después de un largo rato de negociación, le colocaron un arnés de seguridad y le facilitaron que hablara con un familiar. En un momento crítico, mientras hacía la llamada, el hombre se lanzó súbitamente al vacío. El arnés, sin embargo, evitó la caída y permitió a los equipos de emergencia mantenerlo asegurado hasta poder rescatarlo definitivamente. Fueron instantes de máxima tensión, con decenas de personas observando la escena desde la calle, muchas de ellas grabando con los teléfonos móviles.
Ingresado en el Hospital del Mar
Finalmente, los Bombers lo bajaron con la cesta, pero una vez en tierra el hombre se negó a salir de ella y a ser atendido por los sanitarios. Los Mossos tuvieron que asumir de nuevo la intervención y, ante la imposibilidad de resolverlo solo con mediación, utilizaron la fuerza de manera proporcional, conjuntamente con los equipos médicos, para inmovilizarlo y trasladarlo a una ambulancia. El hombre fue evacuado al servicio de urgencias de Psiquiatría del Hospital del Mar, donde quedó ingresado para recibir atención especializada.
La actuación coordinada de los tres cuerpos de emergencias, con un papel clave de los Mossos en los primeros minutos y en la contención de la situación, fue determinante para evitar una muerte segura. Cuando los agentes salen de comisaría, poco saben qué se encontrarán. Esta actuación, de riesgo y exitosa, llegaba poco rato después de que los Mossos celebraran la Diada Nacional de les Esquadres, el acto que la policía catalana celebra, por los alrededores de Sant Jordi, para destacar actuaciones de mérito de los agentes. Para la del año que viene, ya pueden guardar dos sillas a estos dos de USC de la comisaría de Sant Martí.