Los Mossos d’Esquadra han desplegado este viernes un gran operativo para intentar poner freno a los robos en la AP-7. Con un dispositivo que se ha alargado de las once de la mañana hasta las seis de la tarde, la policía catalana ha activado la cuarta edición del conocido como Kanpai Pista, una evolución de los dispositivos urbanos trasladada ahora a la autopista que atraviesa Catalunya de norte a sur.

El objetivo es claro: saturar la vía para dificultar la movilidad de los grupos criminales que actúan en estos más de 300 kilómetros, con 60 accesos diferentes, un escenario especialmente complejo para la vigilancia policial. La AP-7 concentra por sí sola el 85% de los cerca de 4.000 hechos delictivos registrados el año 2025 en vías rápidas en Catalunya. El dispositivo ha movilizado a 245 agentes, con una doble estrategia: controles visibles en áreas de servicio con efectivos de seguridad ciudadana, tráfico y orden público, y patrullaje con agentes de paisano en movimiento para detectar delincuentes en plena actividad. El operativo también ha contado con apoyo aéreo con helicóptero y drones policiales.

Un agente pilotando un dron
Un agente de los Mossos d'Esquadra pilotando un dron / Mossos d'Esquadra

La presión policial empieza a dar resultados. Fuentes de los Mossos aseguran que, desde el inicio de estos operativos a principios de año, los delitos en la AP-7 han bajado casi un 40%. Además, se han podido intervenir varios vehículos de alquiler utilizados para delinquir gracias a la ley 4/2015, y se han dictado órdenes de alejamiento contra 28 ladrones —11 especializados en hurtos a turistas y 17 teloneros— que tienen prohibido acceder a la autopista. Los Mossos, en virtud de esta prohibición, pueden detener a los ladrones incluso antes de que cometan un delito, consiguiendo un efecto disuasorio.

Dos perfiles criminales: hurtadores y teloneros

El fenómeno tiene dos caras. Por un lado, los grupos especializados en hurtos por distracción, muchos vinculados a redes del este de Europa, que actúan sobre todo de día, aprovechándose de los turistas en las áreas de descanso. Aquí, una radiografía de cómo actúan en nuestra casa. Por otro lado, los teloneros, más violentos, que operan de noche robando mercancías de camiones estacionados. Estos últimos no dudan en poner en riesgo la seguridad vial para escapar: conducciones temerarias, lanzamiento de objetos como piedras, extintores o incluso parte de la carga robada para dificultar la acción policial.

Un delito persistente y poco castigado

Los Mossos admiten que se trata de un fenómeno difícil de erradicar. Es una delincuencia muy especializada, con grupos que conocen perfectamente el terreno y que se benefician de un marco penal que a menudo no implica prisión preventiva. Esto facilita que muchos de los detenidos acumulen antecedentes y vuelvan rápidamente a la actividad.

Con el Kanpai Pista, la policía catalana apuesta por una estrategia sostenida en el tiempo: más presión, más control y menos espacio para los ladrones en una de las arterias principales del país. El dispositivo, que hoy se ha realizado a lo largo de toda la AP-7, coincidiendo con la primera fase de la salida de Semana Santa, y cuando muchos turistas ya entran al Estado por el norte, se irá repitiendo durante los próximos meses.

Resultados del Kanpai

El operativo no ha escatimado recursos. 245 agentes de los Mossos han colaborado durante siete horas en un despliegue que ha dado de sí. En total, se han identificado 181 personas que acumulan un total de 162 antecedentes. De entre todas estas, destacan nueve en Girona que, por su cuenta, ya suman 85 antecedentes. Aparte de las identificaciones, los agentes también han podido cazar a algunos; en total, se ha detenido a tres personas, con un total de 27 antecedentes. En cuanto a los vehículos, se han identificado 151 y se ha intervenido solo uno. 

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