A pesar de los esfuerzos de la policía para atrapar a los ciberdelincuentes, las estafas telefónicas siguen siendo uno de los delitos más habituales actualmente, con decenas de miles de casos cada año. En la mayoría de los fraudes, los estafadores se hacen pasar por personas, empresas o, incluso, gobiernos para engañar a la víctima, hacerle creer que ha habido algún problema y que debe actuar rápidamente para solucionarlo. Los ladrones aprovechan el miedo que generan y la necesidad de ir con prisas para conseguir que la víctima actúe sin pensar y acabe perdiendo todos los ahorros por culpa del fraude.
Recientemente, quien ha sido víctima de una suplantación de identidad ha sido Movistar, una de las principales compañías telefónicas en nuestro país. Aprovechándose del nombre y el reconocimiento que tiene la empresa, los ciberdelincuentes llaman a la víctima, le dicen que llaman desde su proveedor y le dan una mala noticia: le bloquearán su tarjeta SIM, por lo cual no podrá hacer llamadas, acceder a internet ni muchas otras cosas. Normalmente, en este momento la víctima se asusta, se pone nerviosa y se preocupa porque no entiende nada. Aprovechando esta confusión, el estafador dice a la víctima que pulse el número uno, que le derivará con el personal de atención al cliente y le podrán ayudar.
Movistar avisa del peligro
Si el afectado hace esto, hablará con un segundo estafador que le pedirá datos personales, en principio, para comprobar la información y ayudarle, pero realmente utilizará esa información para poder suplantarle la identidad y dejarle la cuenta bancaria vacía. Desde Movistar recuerdan que ellos no llaman para amenazar con bloquear la tarjeta SIM, y, si por algún motivo se diera alguna situación similar, no pedirían información personal a través de una llamada telefónica. Recuerdan que ellos tienen números de teléfono oficiales, como el 1002 o el 1004, por lo tanto, cualquier llamada externa es sospechosa.