Los Mossos d'Esquadra del Prat de Llobregat, en colaboración con agentes de la policía local de este municipio, han hecho esta mañana, según ha podido saber ElCaso.com, un gran despliegue policial de seguridad ciudadana en uno de los puntos más calientes del área metropolitana, la zona de las '801 viviendas', en Sant Cosme, después de diversos incidentes que se han registrado los últimos meses, con ataques de los clanes de etnia gitana contra efectivos del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) o taxistas y repartidores que han tenido que trabajar en este barrio.

Los miembros de estos clanes, estrechamente relacionados, supuestamente, con el tráfico de droga, generan mucha inseguridad en el barrio y también en otras zonas de la ciudad. Los Mossos han detectado diversos incidentes con armas de fuego e incluso, según los análisis hechos por los especialistas de la policía catalana, compatibles con armas de fuego, incluso automáticas y de guerra. No es la primera vez que los Mossos han detectado un incremento de la hostilidad por parte de estos clanes que creen que el barrio es suyo.

Tiroteos fuera del barrio

En los últimos meses, incluso, se han detectado incidentes con armas de fuego, tiroteos, fuera de la zona de influencia del barrio. Tal como avanzó ElCaso.com, los Mossos investigan un tiroteo entre dos coches en Esparreguera, en el Baix Llobregat, y se detectó que personas relacionadas con los hechos eran vecinas de esta zona y vinculadas a los clanes familiares que controlan el barrio. Aunque no constan heridos y que muchas veces son disparos en fachadas, los Mossos sí que han detectado que había presencia de armas en el barrio y que, además, las tenían escondidas en zonas comunes para poder hacer uso de ellas lo más rápido posible en caso de enfrentamiento, un hecho que aumenta exponencialmente la inseguridad en el barrio. En otros registros, anteriormente, incluso, se han encontrado armas en coches estacionados en la vía pública o escondidas en zonas comunes, como tapas y tuberías, para evitar que, en el caso de que sean descubiertas, se puedan relacionar con los vecinos.

Con toda esta información recogida de los últimos meses con diversos incidentes, los Mossos han planificado para este viernes, 24 de abril, a primera hora de la mañana un desembarco policial con efectivos de orden público, del ARRO y de la Brimo, con agentes de la Unitat de Seguretat Ciutadana (USC) de la comisaría del Prat, que tiene las dependencias junto al barrio, y con la colaboración de medios aéreos y también la unidad canina y la unidad de subsuelo. El objetivo era encontrar las armas que usan y, a la vez, también dar un golpe sobre la mesa en el barrio y recordar a los jefes de estos clanes quién manda.

El operativo se ha cerrado con un detenido, que tenía pendiente una orden judicial, y más de 165 identificados en diversas acciones policiales en el barrio. Además de detener a personas, el objetivo policial de hoy era hacer una radiografía de la situación actual del barrio, retirar armas y vehículos, y hacer inspecciones en lugares concretos, los puntos más calientes de estos bloques que se han convertido en una 'no-go zone' junto a la capital de Catalunya. Se han intervenido media docena de machetes y una carabina, material robado, como equipos de soldadura y catalizadores, y también patinetes eléctricos que, supuestamente, habían sido sustraídos. Los Mossos también han decomisado varios vehículos y han denunciado algunos otros que no tenían en regla la documentación de Tráfico. Durante el operativo de Seguridad Pública, que se ha cerrado sin incidentes graves, por la fuerte presencia policial en el barrio, también se ha podido, con Endesa, cortar el suministro a varios bloques de las calles del río Anoia y del río Cardener, zonas donde se sospecha que hay pisos ocupados convertidos en plantaciones de marihuana.

Un ring ilegal para gallos de pelea

Además, y tal como ha podido saber ElCaso.com, en uno de los bloques inspeccionados, los Mossos han encontrado varios gallos de pelea y palomas deportivas, que la Unidad Regional de Medio Ambiente de la policía catalana ha intervenido. Lo que más ha sorprendido a los agentes es, sin embargo, que en la parte de arriba de uno de los bloques se ha encontrado un ring, una zona de pelea de gallos, todavía con sangre fresca, según ha podido saber este medio. Además, también se han detectado redes japonesas para la captura de aves, un elemento prohibido, y también una zona veterinaria para realizar intervenciones quirúrgicas a animales; evidentemente, todo fuera de la ley y sin ninguna medida sanitaria. El dispositivo se ha cerrado al mediodía con un nuevo golpe sobre la mesa de los Mossos en este barrio, con el objetivo de frenar la expansión de hostilidad que habían protagonizado los últimos meses, en el interior del barrio, y también contra otros grupos organizados de otras zonas del área metropolitana de Barcelona.

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