Los Bombers de la Generalitat han ayudado a los Mossos d'Esquadra a detener a una mujer que, a pesar de tener una orden de detención y presentación emitida por el Juzgado de lo Penal número 1 de Girona por un delito de injurias, se resistía a obedecer la ley. Los hechos tuvieron lugar este sábado, 3 de enero, a la una del mediodía, cuando una patrulla de la Unitat de Seguretat Ciutadana de los Mossos d'Esquadra detuvo a la conductora de un vehículo en el punto kilométrico 1,5 de la carretera GIP-6631, en el término municipal de Fornells de la Selva, en Girona. Los agentes, de la comisaría de la comisaría de Salt, intentaron identificar a la mujer, pero esta no quiso colaborar y se mostró cada vez más alterada, incluso, insultando a los policías. 

Acusada de tres delitos

La conductora, lejos de mejorar su actitud y responder de manera positiva a lo que pedían los Mossos d'Esquadra, decidió encerrarse dentro de su coche y no salir. En ese momento, la policía catalana pidió la presencia de los Bombers, que activaron una dotación. Tal como ha avanzado el Diari de Girona y ha confirmado ElCaso.com, los efectivos, al llegar, rompieron la ventana del copiloto del coche donde se encontraba la conductora. De esta manera, los Mossos pudieron abrir la puerta del turismo y detener a la mujer. 

La arrestada, de 51 años y con numerosos antecedentes policiales, fue trasladada a la comisaría y al día siguiente, el domingo 4 de enero, pasó a disposición judicial ante el juez en funciones de guardia. La policía catalana no ha comunicado la nacionalidad de la mujer, que ahora se enfrenta a dos delitos más, aparte del de injurias, por el cual los agentes la esposaron tal como obligaba la detención. Los Mossos d'Esquadra la acusan también de ser la supuesta autora de los delitos de resistencia y desobediencia a los agentes de la autoridad.