La investigación de los Mossos d’Esquadra sobre el trágico incendio del pasado 16 de febrero en Manlleu, donde murieron cinco menores de edad, continúa apuntando a una causa accidental. Según ha podido saber ElCaso.com, las diligencias policiales ya se han cerrado y se han entregado al juzgado número 2 de Vic, que tutela el caso, y las conclusiones provisionales descartan indicios de criminalidad o ningún elemento que haga pensar en una acción intencionada.
La inspección ocular realizada por los especialistas en investigación de incendios de la División de la Policía Científica ha confirmado que el fuego se originó en un colchón en el interior de la zona de trasteros situada en la azotea del edificio de la calle del Montseny. Los investigadores no han detectado ningún acelerante ni tampoco ninguna señal de explosión o deflagración, hecho que refuerza la hipótesis de un incendio accidental que se propagó rápidamente por el espacio.
Los chicos quedaron atrapados por el humo en la zona de trasteros
Los cinco jóvenes, todos de origen magrebí y menores de edad, fueron localizados vestidos y sin ningún indicio de criminalidad externa ni quemaduras en el cuerpo, un elemento que también encaja con la tesis de que quedaron atrapados por el humo, tal como avanzó ElCaso.com la madrugada de los hechos. Además, los servicios de emergencias no encontraron ninguna puerta cerrada que impidiera el acceso a la zona ni tuvieron que forzar ninguna para poder intervenir, según consta en las diligencias policiales.
Durante la investigación se han tomado siete declaraciones que han permitido reconstruir lo que pasó aquella noche y analizar el uso que los adolescentes hacían de este espacio, que utilizaban como un local para pasar las tardes, jugar con el móvil y fumar. Todo ello apunta a que el fuego se inició en uno de los objetos que había dentro del trastero, un colchón, y que el humo llenó rápidamente este entramado de habitaciones, dejando a los jóvenes sin capacidad de reacción.
El fuego se declaró la noche del 16 de febrero en este edificio del centro de Manlleu. Los Bombers recibieron el aviso sobre las nueve de la noche y, cuando accedieron a la zona superior del bloque de cinco plantas, ya encontraron a los cinco adolescentes atrapados por el humo. A pesar de los esfuerzos de los equipos de emergencia y de los sanitarios del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM), no se pudo hacer nada para salvarles la vida. Los jóvenes utilizaban habitualmente uno de los trasteros de esta azotea para reunirse y pasar el rato. El espacio, según explicaron otros adolescentes del municipio, era un laberinto de pequeñas habitaciones y pasillos que ocupaban toda la parte superior del edificio. En este punto es donde los investigadores sitúan el origen del incendio, que acabó convirtiendo este lugar en una trampa mortal y en el incendio con víctimas mortales más importante de los últimos años en Catalunya.