La Guardia Civil investiga la muerte de un bebé recién nacido que su madre tiró a la basura y que la pasada Nochevieja pudo ser encontrado en un vertedero de Majadahonda, en Madrid. Los hechos tuvieron lugar el 31 de diciembre, cuando la madre, una joven hondureña de 18 años, se presentó en el Hospital Puerta del Hierro porque tenía un gran dolor abdominal y perdía sangre de forma abundante por la zona vaginal. Sin embargo, en ningún momento dijo que había estado embarazada y había dado a luz recientemente.

Los médicos de ginecología del centro hospitalario, sin embargo, tras inspeccionarla y hacerle las primeras pruebas, vieron claramente que la chica tenía restos de haber acabado de parir. Ante estas evidencias, la joven acabó explicando que había sufrido un aborto y confesó que había tirado el cuerpo del bebé a un contenedor de basura. El personal sanitario inmediatamente puso los hechos en conocimiento de la Guardia Civil, que detuvo a la chica y activó un dispositivo de búsqueda para intentar localizar el cadáver de la criatura.

Investigan si nació muerto o todavía estaba vivo

Agentes de la misma Guardia Civil, junto con efectivos de la Policía Local, Protección Civil y personal sanitario, buscaron los restos en el vertedero municipal y, sabiendo que lo había tirado a un contenedor de la calle Doctor Calero, delimitaron la zona de rastreo. Finalmente, después de horas removiendo y abriendo bolsas de basura, pudieron localizarlo. El bebé, de 30 semanas de gestación, ya estaba bien formado y se pudo recuperar su cadáver intacto. Ahora, los investigadores intentan esclarecer si se trató de un aborto y si la criatura nació ya muerta o si todavía estaba viva y se trata de un homicidio.