Una increíble isla de Escocia, situada en el suroeste de Glasgow, causa furor a las redes sociales. La isla, de propiedad privada, isla se ha puesto en venta después de que el año 1990 lo adquiriera una pareja de diseñadores, y precisamente es el precio que piden lo que ha sorprendido decenas de usuarios. La isla se comercializa por el mismo precio de un piso, incluso menos, y en el precio incluye una gran mansión de cinco habitaciones, helipuerto y jardín, así como dos faros, uno de ellos en funcionamiento y completamente automatizado. A pesar de la chillona propuesta, hay un pequeño detalle oculto en la oferta que puede hacer atrás a la mayoría de posibles compradores.
La isla en venta se conoce como la isla de Pladda, situada a 50 kilómetros en el suroeste de Glasgow. Sus dimensiones son de aproximadamente 700 metros de largo y once hectáreas de superficie. En el terreno viven centenares de especies de pájaros, y durante los meses de verano pueden verse delfines y tiburones nadando sus aguas.
La isla se vende por 350.000 libras, un precio muy competitivo teniendo en cuenta el mercado inmobiliario actual
Los diseñadores de moda Derek y Sally Morten adquirieron la pequeña isla de Pladda el año 1990, pero ya hace varios años que no viven allí. Por este motivo, han decidido ponerla en venta, incluyendo en el precio el terreno, la casa (que cuenta con cinco habitaciones y un jardín) y los dos faros, así como otros equipamientos, como el helipuerto. El precio que piden por ella es muy competitivo, si se tienen en cuenta los precios del mercado inmobiliario británico, pero también los del español. Los diseñadores piden 350.000 libras esterlinas por la isla, cifra que se traduce en unos 415.000 euros. En la ciudad de Barcelona, encontrar una vivienda que tenga, como mínimo, cuatro habitaciones o más por este precio es prácticamente imposible.
El pequeño detalle que esconde la oferta
La oferta de la isla es muy suculenta y chillona, ya que por un módico precio ofrece una gran extensión de terreno, una mansión con jardín, un helipuerto y dos faros. A pesar de eso, la oferta esconde un pequeño detalle: la isla necesita una importante reforma para ser habitable de nuevo. Sus actuales propietarios la abandonaron hace años y, desde entonces, ha estado inhabitada, motivo por el cual las construcciones que hay se han deteriorado considerablemente. La agencia inmobiliaria que la tiene en venta, Knight Frank, especifica que la reforma es "necesaria", pero no está incluida en la oferta y tiene que correr a cargo del comprador.