Las agresiones a los funcionarios de prisiones se producen día si día también. Este sábado el escenario ha sido el Centro Penitenciario Ponent, en Lleida. Hacia las cuatro de la tarde, un interno que acababa de hacer una videollamada estaba siendo dirigido nuevamente hacia su celda, cuanto antes de entrar ha decidido agredir al funcionario que lo estaba acompañando. De repente, se ha abalanzado encima de él y le ha soltado un puñetazo en la cara que lo ha dejado aturdido y le ha provocado alguna herida por la cual ha tenido que ser trasladado a la mutua para recibir asistencia médica. El resto de funcionarios han tenido que reducir al recluso, que se mostraba muy violento y también les ha golpeado y amenazado de muerte.

No se trata del único episodio violento de este recluso. De hecho, no hacía ni 24 horas que había protagonizado otro. Este viernes, el interno, de 25 años y nacionalidad marroquí, ya se autolesionó y destrozó una celda. Consiguió romper una de las ventanas del centro penitenciario e intentó atacar con los cristales puntiagudos a los diversos funcionarios que fueron a intentar contenerle e inmovilizarlo. Los sindicatos de prisiones denuncian que tras eso se le permitiera hacer una videollamada al día siguiente y piden la dimisión de los responsables.

Destrozan la cara de un funcionario a puñetazos a Lledoners

Este mismo viernes, también se vivió un episodio similar en el centro penitenciario de Lledoners. Un interno, que el día anterior había dejado su trabajo a la cocina de forma voluntaria, se empezó a pelear con otro recluso y, posteriormente, atacó a puñetazos al jefe de unidad cuando fue a separarlos. El funcionario acabó conmocionando y con la cara destrozada y llena de sangre, teniendo que recibir atención médica. Los hechos se produjeron en el MR3, uno de los módulos más peligrosos donde cumplen condena los reclusos con delitos violentos y asesinatos, donde no hace mucho un interno apuñaló otro.