Hay ladrones que planifican sus robos a la perfección para asegurarse de que todo acabe saliendo bien. Hay otros que improvisan un poco y, a veces, el hecho de no tener un plan les acaba pasando factura. Este ha sido el caso en Barcelona, donde un ladrón ha intentado robar en una farmacia y ha acabado escondiéndose dentro del establecimiento donde quería robar para despistar a la policía, una estrategia que no ha dado el resultado que el delincuente esperaba. Una vez que ha sido encontrado, agentes de la Guàrdia Urbana de Barcelona lo han detenido, acusado de un delito de robo con violencia e intimidación.
Los hechos tuvieron lugar ayer, viernes 3 de julio, hacia las cinco y media de la tarde en el distrito de Sants-Montjuïc. Según ha explicado el cuerpo policial de Barcelona, un hombre asaltó una farmacia en el barrio de Sants. El hombre entró en el establecimiento con unas tijeras y amenazó a los trabajadores del negocio, con el objetivo de llevarse el dinero que guardaban en la caja registradora. Después de amenazar a los empleados, el hombre corrió a la rebotica del establecimiento a esconderse.
Atrapado escondiéndose en la rebotica
Cuando la Guàrdia Urbana llegó a la farmacia, demostró rápidamente que la estrategia del ladrón no había sido la más adecuada. Los agentes entraron en la rebotica del establecimiento, revisaron un poco el espacio y encontraron allí mismo al delincuente, que creía que podría pasar desapercibido. Sin perder el tiempo, los policías identificaron al individuo y lo registraron. Durante el registro, se le encontraron encima las tijeras que había utilizado durante el atraco para amenazar a los trabajadores. Con todos estos indicios, y teniendo en cuenta que el ladrón continuaba todavía en el mismo local donde había cometido el atraco, la Guàrdia Urbana de Barcelona detuvo al individuo por el robo.