El pasado 16 de abril, un vecino de Balaguer (Lleida) de 50 años atracó una farmacia de la capital de la Noguera a punta de cuchillo. Entró a la hora del cierre, cuando solo quedaban las trabajadoras, tapado con un casco de moto y amenazándolas con el arma blanca, obligándolas a huir del establecimiento para evitar que las atacara. El hombre, de nacionalidad española, según ha podido saber ElCaso.com, arrancó el cajón de la caja registradora y se escapó con la recaudación del día. Poco más de una semana más tarde, los Mossos d'Esquadra lo han podido detener después de pillarlo tomando algo en un bar de la localidad.
Perfil multirreincidente
La policía catalana puso en marcha una investigación después de recibir la denuncia por parte del propietario de la farmacia. Aunque el ladrón se escondía tras el casco de la moto, el análisis de las imágenes de las cámaras de seguridad y las declaraciones de las víctimas permitieron identificar al sospechoso, un delincuente multirreincidente, viejo conocido de los Mossos por estar constantemente entrando y saliendo de los tribunales y, ocasionalmente, de la prisión, cada vez que lo pillaban por diferentes delitos contra el patrimonio, según ha avanzado el diario La Manyana.
Con esta información, los agentes pusieron en marcha un dispositivo de búsqueda por el municipio, conocedores de que es un vecino de Balaguer y, finalmente, lo encontraron este sábado, 25 de abril, por la mañana, desayunando en un bar. Los investigadores procedieron a detenerlo, acusado de un delito de robo con violencia e intimidación, y se lo llevaron a comisaría a la espera de ser puesto a disposición judicial.
El hombre ha añadido una detención más a la más que larga lista de antecedentes, donde acumula una cuarentena. Ahora, está en manos de la autoridad judicial decidir si lo vuelve a dejar en libertad o si, como en anteriores ocasiones, ingresa en prisión —aunque, según parece, ni siquiera el tiempo entre rejas ha conseguido disuadirlo de continuar delinquiendo—.