La lucha por acabar con el narcotráfico en Catalunya es intensa y constante, desde acabar con las grandes mafias hasta los pequeños narcopisos. En este sentido, si hay un lugar conflictivo en el país es el barrio de la Mina, en Sant Adrià de Besòs, donde los Mossos han podido desmantelar esta semana uno de los principales puntos de venta de drogas. El operativo ha sido el fruto de una larga investigación de la División de Investigación Criminal (DIC) de la Región Metropolitana Norte que se inició el pasado mes de junio y que ha permitido destapar cómo en un piso se traficaba de forma regular tanto con cocaína como con heroína.
Los investigadores estuvieron haciendo vigilancias y seguimientos durante meses hasta poder confirmar la actividad delictiva e identificar a las personas que se encargaban de hacer los pases de droga. Así pues, una vez con información suficiente, el pasado 4 de febrero se intervino en una de estas ventas de sustancias estupefacientes y se detuvo al vendedor, un hombre de 54 años, cuando intentaba huir después de ver que lo habían descubierto. Paralelamente, se hizo una entrada y registro en el piso y se detuvo a otro hombre, de 40 años, que vivía en la vivienda y era responsable del punto de venta de droga.
Detrás hay todo un grupo criminal
En la inspección al domicilio, los agentes encontraron varios envoltorios de cocaína y heroína, dosificados y preparados para vender al por menor, además de sustancia en roca pendiente de ser dosificada. En total, había 12,12 gramos de cocaína y 25,8 de heroína. Además, también se pudieron confiscar 510 euros, una balanza de precisión, una escopeta simulada de estilo airsoft y una Taser. Ambos detenidos, de quienes no se ha facilitado nacionalidad ni antecedentes, forman parte de un entramado criminal más grande y la investigación de los Mossos continúa abierta para intentar identificar y detener a los otros miembros de la organización.
