Los vecinos de los barrios de Verdum y de la Prosperitat, en el distrito de Nou Barris de Barcelona, por fin tendrán noches más tranquilas después de que nueve de los bares más conflictivos hayan quedado precintados el pasado jueves. La Guàrdia Urbana, los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional española, junto con la Dirección de Servicios de Inspección (SDI) del Ayuntamiento, el Instituto Municipal de Hacienda, la Agencia de Salud Pública de Barcelona, Inspección de Trabajo, la Agencia Tributaria y Endesa, hicieron una macro redada en un total de dieciséis locales diferentes que acumulan numerosas quejas por molestias constantes provocadas por música y ruido hasta bien entrada la madrugada, peleas e incluso cuestiones de salubridad con suciedad acumulada y presencia de plagas

En total, los nueve locales precintados acumulaban un total de 110 infracciones diferentes, que quedaron patentes en una jornada de multiinspección que arrancó alrededor de las siete y cuarto de la tarde del pasado 26 de marzo y que se prolongó durante toda la noche, hasta la una y cuarto de la madrugada. En los bares se han detectado 33 infracciones por llevar a cabo actividades diferentes de las de sus licencias; quince por cuestiones de salud pública; ocho relacionadas con infracciones de espacio público; otras quince por haber colocado carteles, señales o rótulos de manera que infringían las normativas de paisaje urbano; dieciocho por el incorrecto tratamiento de residuos; nueve por infracciones de la normativa de trabajo y de seguridad social; y doce infracciones sobre tributos municipales. 

Más de cincuenta identificados y una decena de detenidos 

Entre los clientes habituales de estos establecimientos, la Guàrdia Urbana de Barcelona hizo cuatro denuncias por tenencia y consumo de drogas, dos por un arma blanca y un bate de béisbol y, en colaboración con los Mossos y la Policía Nacional, identificaron un total de 54 personas. Paralelamente, la policía española detuvo a ocho personas por delitos relacionados con la ley de extranjería. 

Según ha explicado el concejal del distrito de Nou Barris, Xavier Marcé, todos estos bares tenían “requerimientos abiertos con sospechas de situaciones de irregularidad” y la redada se ha hecho para “garantizar la convivencia y la calidad de vida del vecindario”.