El pasado 6 de julio los Mossos d'Esquadra interceptaron un desembarque de hachís en el puerto pesquero de las Casas de Alcanar (Tarragona). Cuando hicieron las comprobaciones, evitando que se pudiera escapar el barco, encontraron más de 1.300 kilos de esta droga, en varios fardos. En aquel momento no pudieron detener a nadie, pero una investigación del Área de Investigación Criminal (AIC) de las Tierras del Ebro permitió detener a uno de los responsables, que ya tenía antecedentes en la vertiente de tráfico de drogas. La investigación, aunque con secreto de sumario, para no levantar la liebre, siguió, y se pudieron identificar a dos personas más que también estaba relacionado con este embarque de droga. Lo que sorprendió a la policía es que estos dos nuevos investigados no tuvieran ningún antecedente por tráfico de drogas.

Organización logística de apoyo a los narcotraficantes

Según las informaciones recogidas por la policía, de las escuchas telefónicas y seguimientos de los investigados, pudieron saber que las tres personas que tenían identificadas habían creado una organización que se encargaba de, simulando ser pesqueros, a pesar de no tener ningún tipo de actividad relacionada con la pesca, y casi ni haciendo ver que venían pescado en las lonjas de la zona, recibían la droga que entraba desde Marruecos, la colocaban en almacenes -lo que se conoce como guarderías- y después hacían la distribución al por mayor a otros traficantes que la trasladaban hasta su destino final. Ofrecían un servicio a las bandas de narcotráfico, aprovechando que se conocían el terreno, que tenían contactos a la zona y que disponían de embarcaciones pesqueras, que podían llegar a pasar desapercibidas por la policía.

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Imagen de la droga confiscada en las Casas de Alcanar / CME

Las embarcaciones que utilizaban para recoger la droga en alta mar, que tenían que ser tripuladas por un mínimo de dos personas, tenían una apariencia verosímil de barco pesquero, aunque no pescaban habitualmente, y casi no vendían pescado en las lonjas. Los fardos eran transportados en las bodegas y los barcos no disponían de utensilios de pesca, tal como pudo confirmar la policía catalana, que es quien ha liderado la investigación.

A principio de octubre se detuvieron dos personas más, también relacionadas con la banda. En el registro en casa de uno de ellos, en los Muntells, se intervinieron, entre otros efectos, 42.500 euros en efectivo y documentación de barcos de pesca relacionados con la investigación. El detenido al mes de julio y uno de los dos detenidos este octubre han ingresado a prisión por los delitos contra la salud pública, en su variante de tráfico de drogas, y grupo criminal.

Más narcotráfico que nunca en Catalunya

Los Mossos no han aclarado cuánto tiempo hacía que esta organización, la mayoría de nacionalidad marroquí, se dedicaba a entrar la droga para las bandas criminales. La investigación sigue en marcha. La policía catalana y la Guardia Civil han detectado los últimos meses un incremento de la actividad del narcotráfico en esta zona del país por el aumento de la presión policial en el sur de la Península, que obliga a los criminales a buscar otras maneras de entrar la droga desde Marruecos a Europa. No es la primera vez que se puede desmantelar una organización local que, viendo el negocio, y la necesidad de las bandas de narcotráfico, ofrecen sus servicios logísticos con almacenes, embarcaciones o transporte.