Los Mossos d'Esquadra están hartos de detener a una pareja -de 45 años, ella, de 42, él, ambos españoles, según ha podido saber ElCaso.com- que no paran de cometer robos, sobre todo dentro de coches, en Tarragona. Los delincuentes han sumado un nuevo antecedente a la larga lista que supera la cuarentena, después de que los pillaran este jueves, 5 de febrero, con la mujer durmiendo dentro de un camión que habían robado el lunes pasado, y el hombre llevándole el desayuno.
Eran alrededor de las doce del mediodía cuando una patrulla del Grupo de Delincuencia Urbana que estaban haciendo tareas de prevención de delitos en el barrio de la Floresta de Tarragona se fijaron en un camión aparcado en la calle de William Tarin Naurer. Reconocieron inmediatamente el vehículo como uno que había sido denunciado como sustraído hace pocos días, así como a la mujer que había dentro de la cabina, durmiendo. Cuando apareció el hombre, cargando unas magdalenas y unos zumos, los agentes ya no tuvieron ninguna duda: se trataba de una pareja de multireincidentes que les ha provocado muchos quebraderos de cabeza, sobre todo porque los acaban dejando en libertad cada vez que pasan por los juzgados.
Los Mossos se acercaron allí y los detuvieron. Durante el registro del camión encontraron un juego de gafas que también constaban en la base de datos como sustraídas el pasado 22 de enero del interior de un coche aparcado en la calle Riu Siurana, en el barrio de Campclar. Ambos quedaron detenidos, acusados de un robo o hurto de uso de vehículo y de un robo con fuerza en interior de vehículo. Tanto el camión como las gafas pudieron ser devueltas a sus propietarios.
Hacía una semana que los habían detenido por otro robo
Esta pareja ya había sido detenida solo una semana antes, el 27 de enero, por haber saqueado un coche estacionado en la calle de Gran Canaria, en el barrio de La Granja de Tarragona. El botín en aquella ocasión eran cinco pares de gafas y unas herramientas. El robo en sí lo hicieron el día 12 de enero a mediodía y aquella misma noche los identificaron con los objetos robados, pero solo los identificaron como sospechosos de haber cometido un delito. Más tarde, cuando pudieron confirmar que todo aquello era robado y de recibir también la denuncia del propietario, la policía catalana inició la búsqueda de la pareja.

Finalmente, los pudieron localizar y detener por un presunto delito de robo con fuerza en interior de vehículo. A pesar de la considerable cantidad de antecedentes, en los juzgados decretaron su libertad y, pocos días más tarde, volvieron a delinquir.
