El conflictivo bloque ocupa de la ronda Ferran Puig de Girona continúa en el centro de la polémica. Mientras desde el Ayuntamiento están intentando echar a los delincuentes que viven allí, los Mossos han detenido a uno de estos multirreincidentes por cometer dos robos en poco más de 24 horas. El primero de los hechos tuvo lugar el pasado 3 de abril, alrededor de las tres de la madrugada, a la salida de una discoteca del Passeig Canalejas. El ladrón y dos chicos más asaltaron a dos jóvenes que había fuera del local, le arrancaron la cadena del cuello a uno y le robaron el teléfono móvil al otro después de cogerlo por la espalda. Finalmente, aunque las víctimas los intentaron retener, huyeron en patinete.

La madrugada del día siguiente, 4 de abril, hacia las cinco y media, una patrulla de paisano que estaba realizando tareas de prevención en la zona de ocio nocturno vio cómo el individuo se acercaba a una pareja en la calle Figuerola y le arrancaba la cadena del cuello a una de las personas. Acto seguido, intentó huir corriendo, pero esta vez los policías lo pudieron perseguir y lo detuvieron como presunto autor de un robo con violencia. El hombre, de 25 años y nacionalidad marroquí, pasó a disposición judicial y, en esta ocasión, a diferencia de veces anteriores, el juez en funciones de guardia decretó su ingreso en prisión.

Ya había sido detenido días antes por otro robo

Pocos días antes de estos dos robos, este mismo ladrón ya había sido detenido por los Mossos por protagonizar otro asalto. El 20 de marzo, acompañado de una chica de 19 años que no tenía antecedentes, cometió un hurto en un supermercado de Flaçà, pero el propietario lo vio y ambos se pelearon. Un agente fuera de servicio que lo presenció todo se identificó como policía y les intentó detener, pero la pareja reaccionó con violencia y le rompió un dedo de una fuerte patada. Posteriormente, huyeron corriendo en dirección a la estación de tren.

La investigación por parte de los Mossos, gracias al visionado de las cámaras de seguridad del supermercado, permitió identificar a los dos ladrones. La tarde del 24 de marzo, otro agente fuera de servicio los reconoció en un tren y alertó a sus compañeros, que ya lo estaban esperando en la estación de Girona para detenerlos por el robo con violencia y atentado cometidos en Flaçà. En esta ocasión, sin embargo, los dejaron en libertad y el hombre pudo actuar hasta dos veces más hasta que lo encerraron en prisión.