Los Mossos d'Esquadra han detenido a Mirza Masovic, un hombre de 41 años, que estaba en busca y captura por parte de las autoridades suecas por su relación con el crimen organizado, el tráfico de drogas y enfrentamientos violentos entre bandas rivales. Según detalla la policía catalana, a raíz de una investigación iniciada en Suecia, la fiscal Lisa Åberg pidió detenerlo a las autoridades españolas mediante una orden europea de detención y los Mossos, que ya lo tenían localizado, lo arrestaron en Badalona y registraron su casa, en un chalet de lujo, en Premià de Mar (Barcelona).

Sabiendo que serían detenidos, cuatro agentes de la Policía Nacional de Suecia, Polis, se desplazaron a Catalunya para participar, con los agentes de la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos en el cacheo del chalet de lujo, que previamente fue asegurado por agentes de intervención del Área Regional de Recursos Operativos (ARRO) de Metro Norte.

 

En el domicilio, los agentes intervinieron varios teléfonos móviles, discos duros y otros apoyos de almacenaje de datos y 6.500 euros en efectivo. Todos estos indicios fueron entregados a los investigadores suecos con el fin de ser incorporados a la causa judicial en Suecia. El detenido pasó a disposición de la Audiencia Nacional, y esta decretó su ingreso en la prisión a la espera de hacerse efectivo el proceso de extradición.

Un mafioso serbio buscado por Suecia

Mirza Masovic, que aunque estaba en busca y captura por las autoridades suecas, es originario del Este, concretamente de Serbia, había vivido en Malmö, desde dónde, con su hermano, que fue asesinado en una guerra entre bandas, dirigían una organización criminal dedicada al tráfico de drogas. Se marchó de allí y se instaló en Catalunya, donde algunas fuentes aseguran que ha seguido dedicándose a este negocio, pero sin, hoy por hoy, poder confirmarlo judicialmente.

Los Mossos sabían que estaba aquí por este motivo. Los últimos años se lo ha vinculado en el tráfico de droga entre Montenegro, al lado de Serbia, y Catalunya. En Suecia controlaba un restaurante, que sufrió un ataque por una banda rival, y más tarde, por órdenes de él, aunque no se ha podido probar, ordenó una revancha de sangre.

Las causas que tiene abiertas la fiscal Lisa Åberg contra él son, ahora mismo, tráfico de drogas en su calificación grave. Después de una investigación sobre este último caso, que no está relacionado con homicidios. Desde Suecia ya se ha pedido a la Audiencia Nacional la entrega del hombre, que podrá ser extraditado en los días que vienen. Será allí, bajo la batuta de Åberg, donde seguirá la investigación y el posible procesamiento de este famoso mafioso serbio que había escogido, como hacen a muchos criminales del mundo, Catalunya como su escondite.

Justo ayer se supo que dos asesinos, que en el 2003 mataron a un hombre en Francia, han estado 20 años escondidos en nuestra casa sin levantar ninguna sospecha e identificándose con documentación falsifica.