La inteligencia artificial tiene cosas buenas y cosas malas, como todo. Hace meses que se conocen casos de manipulación de imágenes con esta tecnología para crear fotografías sexuales de compañeras, aprovechando fotos de fuentes abiertas, como canales de Instagram, y modificándolas para convertirlas en imágenes sexuales. Los cuatro investigados, de 15 años, colocaron las caras de algunas compañeras de clase en cuerpos desnudos haciendo uso de la inteligencia artificial.
La investigación se inició a raíz del aviso de un alumno que alertó al profesorado de la situación. El joven explicó que unos compañeros habían tomado unas fotografías de algunas chicas de clase y, a través de una aplicación móvil y con el uso de la inteligencia artificial, las manipularon. El montaje consistía en hacer coincidir las caras de las chicas con cuerpos desnudos de otras mujeres, creando así material pornográfico prohibido. Los agentes de la Unidad de Investigación del distrito donde está situado este instituto, que los Mossos no han querido revelar, realizaron diversas gestiones para confirmar los hechos y localizaron una quincena de fotografías de contenido sexual manipuladas con inteligencia artificial en las que aparecían menores de edad del centro escolar.
Lo compartían por grupos de WhatsApp
Además, se pudo corroborar que los adolescentes tenían un grupo en una aplicación de mensajería instantánea donde compartían el contenido de los montajes que realizaban. Se puso el caso en manos de la Fiscalía de Menores, que ha tutelado la investigación y ha imputado a los cuatro jóvenes por un delito contra el ejercicio de los derechos fundamentales y las libertades públicas. La investigación sigue en marcha. No es la primera vez que se detecta este tipo de contenido en institutos catalanes. Hace meses que los Mossos trabajan en otras investigaciones, en algunos casos complicadas, para poder imputar a los jóvenes que lo hacen.
Aun así, fuentes policiales aseguran que la intención es que estas investigaciones e imputaciones de menores, al igual que ocurriría con personas mayores de edad, sirvan para alertar de que la creación de este tipo de contenidos y su difusión puede ser constitutiva de delito, si bien, por ahora, la ley aún no es lo suficientemente clara en la regulación de este tipo de imágenes editadas digitalmente con inteligencia artificial. No se descarta que los cuatro acaben también imputados por un delito de pornografía infantil, si durante la investigación se llega a probar este delito.