Una persecución policial ha terminado esta pasada madrugada con un vehículo robado empotrado contra un Telepizza de Barcelona. Todo ha comenzado cuando pasaban diez minutos de las dos y media de la madrugada y los Mossos tenían montado un control a la altura del número 1 de la avenida Bon Pastor de Sant Adrià de Besòs. Los agentes que formaban parte del dispositivo han visto un coche que, al comprobar los datos de su matrícula en las bases policiales, constaba como robado. Por este motivo, han indicado al conductor del vehículo que se detuviera, pero ha hecho caso omiso de las indicaciones y ha huido del lugar. 

Los agentes han perseguido el vehículo en dirección a la ciudad de Barcelona, pero ha llegado un momento en que lo han perdido de vista a la salida de la Verneda y ya no le han podido seguir la pista. No obstante, cuando faltaban cinco minutos para las dos de la madrugada, solo un cuarto de hora después de que se saltara el control, lo han podido volver a localizar. El vehículo, intentando huir de la policía, se había empotrado contra un Telepizza ubicado en la calle Cantàbria de la capital catalana, en el distrito de Sant Martí, justo al lado de la Gran Via. El vehículo estaba con las puertas abiertas y sus ocupantes habían desaparecido.

Los Mossos investigan los hechos

Una vez recuperado el vehículo sustraído después de que se empotrara contra la pizzería, los Mossos d'Esquadra han abierto una investigación para esclarecerlo todo. Los investigadores de la UI de Sant Martí trabajan para averiguar quiénes eran los ocupantes del vehículo y poder identificarlos y detenerlos, algo para lo que serán claves las posibles imágenes de las cámaras de seguridad que pueda haber tanto en el establecimiento de restauración como en otros locales de la zona y la inspección ocular que se haga del vehículo para buscar huellas. También se está intentando descubrir qué motivación tenían para robar este vehículo, un Seat León de unos 20 años de antigüedad, y qué pensaban hacer con él. En muchas ocasiones los ladrones utilizan los coches para empotrarse en tiendas, pero en este caso no contaban con ser sorprendidos por la policía.