Una joven de 23 años fue rescatada la noche del pasado viernes, 23 de enero, en Barcelona después de lanzarse al mar y agarrarse a las rocas del espigón. Fue un trabajador del Port de Barcelona quien, a las nueve de la noche, dio el aviso de alarma tras encontrar unos zapatos y una chaqueta escondidos entre dos coches. En ese momento, una patrulla de la Policía Nacional, que se encontraba realizando un servicio relacionado con los pasajeros de un barco comercial, acudió al lugar indicado por el trabajador e inspeccionó la zona. Los agentes, con una linterna, encontraron a la chica agarrada a una de las piedras del espigón, con el cuerpo prácticamente sumergido dentro del agua.
Los policías no lo pensaron dos veces y sacaron a la chica del agua para salvarle la vida. Las tareas de rescate no fueron nada fáciles, e incluso pusieron en riesgo a los policías, debido a la altura del espigón y el peso del cuerpo de la chica, que se multiplicó de manera considerable al llevar encima ropa mojada. Una vez la chica estuvo fuera de peligro, los agentes llevaron a la joven a la jefatura de seguridad de la terminal del Port de Barcelona para darle ropa seca y calor mediante estufas.
Trasladada al hospital
Hasta el cuartel de seguridad se activaron los servicios de emergencias, que atendieron a la joven. A pesar de la rápida actuación de la policía, la chica presentaba síntomas de estar en estado de shock e hipotermia. Además, según ha informado la Policía Nacional, la mujer tenía un trastorno de salud mental que la había hecho actuar de esta manera. Con todo, la joven fue trasladada al Hospital del Mar, en Barcelona, donde quedó ingresada bajo custodia médica.