Lo que iba a ser una jornada histórica para los vecinos aficionados al fútbol de El Masnou (Maresme) acabó de la peor manera posible, dejando imágenes muy vergonzosas que no tienen nada que ver con los valores que promueve el deporte, como el compañerismo, la humildad y el respeto. Este sábado, 10 de enero, era la primera vez que los dos equipos del municipio, el Club Atlètic Masnou y el Club Deportiu Masnou, se enfrentaban en un derbi en un partido oficial en Tercera Catalana. Cuando el árbitro decidió acabar antes de hora el partido, los jugadores decidieron transformar el terreno de juego en un ring improvisado, protagonizando una batalla campal en la que las botas dejaron paso a los puños.


El ambiente ya estaba tenso antes de que se cumplieran los 90 minutos de juego. De hecho, el árbitro tuvo que **detener el partido en tres ocasiones** porque los espectadores, en la grada, no pararon de insultar mientras consumían alcohol y **lanzaban objetos y petardos** al césped. El CD Masnou, el equipo local, iba ganando 2-1, pero el Atlètic, el equipo visitante, marcó dos goles en el minuto 62 y 80, dando la vuelta al marcador y siendo, hasta que llegara el final del derbi, el ganador del partido.

Los aficionados continuaron provocando disturbios desde la grada, hecho que obligó al árbitro a suspender el partido cuando faltaban tres minutos para que acabara la segunda parte. En ese momento, según ha explicado el Atlètic Masnou en sus redes sociales, un miembro del banquillo del CD Masnou agredió a un jugador del Atlètic. Esto provocó que muchos de los aficionados, que no tenían un comportamiento ejemplar, saltaran al terreno de juego e iniciaran una batalla campal.

Comunicados oficiales 

Este domingo, 11 de enero, ambos clubes han hecho un comunicado oficial en sus redes sociales en el que han condenado las actitudes que ayer se vivieron en el campo del CD Masnou, tanto por parte de los aficionados como por parte de los jugadores. Además, el Atlètic Masnou ha denunciado haber recibido amenazas en perfiles creados en Instagram por ultras que aseguran ser socios del equipo rival.