La Guàrdia Urbana de Barcelona ha podido capturar a un ladrón que había robado el teléfono móvil a una paciente de un hospital de la capital catalana. La mujer gritó cuando el ladrón le robó el dispositivo, y los agentes salieron disparados para atrapar al delincuente, que huía hacia la entrada del metro para intentar despistar a sus perseguidores y desaparecer, pero no fue lo suficientemente rápido. En su habitual exceso de celo, la Guàrdia Urbana de Barcelona no ha revelado más información sobre el detenido, como su edad, nacionalidad o antecedentes.

Los hechos tuvieron lugar hacia las diez y media de la mañana de ayer, sábado 28 de febrero, cerca de la estación de metro de Penitents, en el barrio de Vallcarca, en el distrito de Gràcia de Barcelona. El hombre se acercó a su víctima, una paciente de uno de los centros hospitalarios de la zona, y le robó el teléfono móvil violentamente. El ladrón comenzó a correr cuando la víctima dio la alarma. Al oírla, unos agentes de la Guàrdia Urbana que patrullaban por la zona comenzaron a perseguir al ladrón, que huía del lugar de los hechos.

Atrapado in fraganti

Los policías fueron más rápidos que el delincuente y pudieron interceptarlo cuando se dirigía hacia la estación de metro. Los agentes lo detuvieron, lo registraron y, al encontrar el móvil, se le detuvo, acusado de un delito de robo con violencia. Completada la detención, cogieron el dispositivo electrónico y se lo devolvieron a su propietaria. Afortunadamente, la presencia de los policías y su velocidad de reacción pudieron evitar que el ladrón consiguiera escapar, y, en esta ocasión, pudieron frustrar el robo. No es la primera vez que la Guàrdia Urbana consigue frustrar un robo cazando in fraganti al ladrón. El pasado 11 de febrero, la Guàrdia Urbana de Barcelona detuvo a un ladrón después de ver cómo robaba la cadena del cuello de una mujer