La carretera es la principal ruta que utilizan los traficantes para exportar la droga desde Catalunya hacia el resto de Europa. Lo pueden hacer en coche, en autobús o, incluso, oculta en camiones. El único inconveniente con el que se pueden encontrar es que haya un control en la frontera. Puede ser antes de cruzarla, como el caso de una mujer detenida en La Jonquera con marihuana, hachís y anfetaminas, o justo después de cruzarla, ya en El Pertús, en Francia, donde el pasado 26 de enero se detuvo a dos hombres que iban de Catalunya con varios kilos de marihuana y cocaína.

Marihuana oculta entre cajas de Amazon

La primera de las dos detenciones se produjo a primera hora de la mañana cuando los agentes de la brigada de vigilancia interior (BSI) detuvieron un camión con matrícula de Bulgaria en un control rutinario. El conductor, también búlgaro, comenzó a mostrarse nervioso y a dar respuestas incoherentes a los policías, así que decidieron hacer una inspección exhaustiva de los paquetes de Amazon que estaba transportando.

La sorpresa de los agentes fue que en nueve de las cajas no había ningún producto que se pudiera comprar por internet, sino que estaban llenas de bolsas envasadas al vacío llenas de marihuana. En total, 108 kilos de esta sustancia estupefaciente. Por este motivo, el conductor quedó detenido y fue entregado a la Oficina de Antiestupefacientes (OFAST) de Perpiñán. Después de un juicio rápido, fue declarado culpable de traficar con drogas, pero quedó en libertad y solo tendrá que pagar una multa de 189.000 euros.

De Girona hacia Francia cargado de cocaína

Pocas horas después de detener al transportista de Amazon en el Pertús, sobre las cinco y cuarto de la tarde, los agentes aduaneros franceses interceptaron un coche en un control en la A-9, la continuación de la AP-7 en Francia, a la altura de Bages, a poco más de 20 kilómetros de la frontera. El conductor del vehículo, de nacionalidad albanesa, explicó que estaba haciendo un viaje desde Girona hasta la localidad de Vannes, en la bretaña francesa, pero ya vieron que algo no iba bien. Un perro policía detectó que en el coche, un Volkswagen Golf matriculado en Francia, había droga en la zona del motor.

Los agentes lo inspeccionaron a fondo y pudieron localizar tres paquetes de cocaína envasada al vacío que estaban ocultos en una batería vaciada. En total, 2,74 kilos de esta droga. A raíz del hallazgo, el conductor quedó detenido y también fue entregado al OFAST de Perpiñán. Tres días después, en otro juicio rápido, fue condenado a 20 meses de prisión y a pagar una multa de 137.000 euros.

Iba de Girona hacia el norte de Francia con cerca de tres kilos de cocaína escondidos en una batería del coche. / Douane Française