Ya no le quedaban puntos en el carné y el juez también se lo había retirado, pero continuaba conduciendo como si la cosa no fuera con él. Ahora, los Mossos lo han vuelto a detener en Horta de Sant Joan, en la Terra Alta (Tarragona), y no precisamente una vez, sino dos veces en menos de 24 horas, por conducir sin el permiso y también bajo los efectos del alcohol. Fue el pasado 6 de febrero, sobre las cuatro y media de la tarde, cuando agentes de Seguridad Ciudadana de la comisaría de Gandesa detuvieron el vehículo que conducía este hombre, de 47 años, en un control de paso en el kilómetro 16,5 de la carretera T-330.
Rápidamente, vieron que presentaba signos evidentes de ir bajo los efectos del alcohol y, además, al comprobar sus datos en la base policial, descubrieron que tenía retirado el carnet de manera cautelar. Por este motivo, se solicitó la presencia de una patrulla de Tráfico y se le hicieron las pruebas de alcoholemia, que dieron un resultado positivo de 1,19 mg/l, cuatro veces por encima de la tasa máxima permitida. Además, también dio positivo en el test de drogas. Por este motivo, quedó denunciado penalmente y otro conductor se hizo cargo del vehículo y se marchó con él.
Lo vuelven a pillar conduciendo borracho menos de 24 horas después
Al día siguiente por la mañana, cuando todavía no habían pasado ni 24 horas, otra patrulla de Tráfico volvió a detener el mismo vehículo, conducido por la misma persona, que de nuevo iba bajo los efectos del alcohol. Esta vez, el resultado de la prueba fue de 1,02 mg/l, que volvía a superar con creces la tasa penal de alcoholemia. Así pues, lo volvieron a denunciar penalmente y esta vez, como no había nadie que se pudiera hacer cargo de él, también se inmovilizó el vehículo. Ahora, el hombre, de quien no se ha facilitado la nacionalidad, se expone a penas de prisión de hasta seis meses, a una multa o a tener que hacer trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días.