La Policía Local de Polinyà ha destapado una trama de empadronamientos ilegales de inmigrantes que provienen de Nepal, la India y Pakistán. El error de las tres mujeres, de etnia gitana, ha sido empadronar a algunas de estas personas en una casa en ruinas de este municipio de Barcelona. Según ha podido saber ElCaso.com, las condiciones del inmueble, situado en el número 38 de la calle Major, hacen que no se pueda vivir, y el propietario había puesto el solar en venta. 

El cuerpo policial abrió la investigación después de recibir la alerta por parte de laOficina d'Atenció al Ciutadà (OAC), que informaba que las tres mujeres presentaban contratos de alquiler en tres domicilios del municipio y, dos o tres días después, volvían para empadronar personas recién llegadas de fuera del Estado español. Polinyà es un pueblo pequeño, de poco más de 8.500 habitantes, donde todo el mundo se conoce, y lo que no pensaron las tres mujeres es que la gente descubriría fácilmente cualquier irregularidad. En este caso, presentar contratos de una vivienda donde no se puede vivir y que se tiene que derribar. 

Modus operandi 

La policía aún investiga cómo lo hicieron. De momento, se conoce que las mujeres consiguieron los datos de los propietarios reales de tres inmuebles —no se sabe por qué vía— y el número de registro catastral de los edificios. Con estos datos, falsificaron los contratos de alquiler de las viviendas, donde después empadronaban a los inmigrantes. Las mujeres pedían entre 400 y 600 euros a los recién llegados para hacer la gestión. Se desconoce, sin embargo, cómo contactaban con los inmigrantes para cerrar el negocio. 

Los agentes preguntaron a los propietarios de los domicilios sobre los supuestos contratos y los tres informaron a la policía que en ningún momento habían firmado ningún tipo de documento. De hecho, uno de ellos, el de la casa en ruinas, aseguró que había puesto en venta el solar o el inmueble para que el comprador lo reformara. 

Fruto de la investigación, que ya ha pasado a manos de los Mossos d'Esquadra, la Policía Local de Polinyà ha descubierto que las tres mujeres, que tienen entre 29 y 35 años, también hicieron lo mismo en otros municipios catalanes, como Sant Quirze del Vallès, Sant Vicenç dels Horts, Manresa o Sabadell. Las tres individuos, ahora, son investigadas como supuestas autoras de los delitos de estafa y falsedad documental, entre otros. 

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