Lo que parecía un álbum de cromos de un coleccionista nostálgico de Marbella se ha convertido en la pieza clave que ha ayudado a la Policía Nacional a desmantelar una organización criminal que se dedicaba a vender droga y blanquear el dinero que obtenían vendiendo las cartas de Pokémon. Los miembros de la organización, residentes en Marbella, pero de nacionalidad sueca, convirtieron un elemento clave de la infancia de aquellos que nacimos entre los años 80 y 90 en un activo financiero. 

De Suecia a la Costa del Sol 

Los investigadores del Grupo de Respuesta Especial contra el Crimen Organizado (GRECO) de la Policía Nacional detectaron la presencia de algunos de los miembros de la banda criminal en Marbella. Algunos de los individuos estaban relacionados con el narcotráfico y acciones violentas en Suecia, y otros se dedicaban a blanquear dinero. 

La Policía Nacional abrió una investigación en colaboración con la policía de Suecia para saber qué había detrás y, de manera simultánea, hicieron varias entradas y registros en los domicilios de los investigados. En una de las viviendas, los agentes encontraron el álbum de cartas de Pokémon que, supuestamente, los narcotraficantes usaban para blanquear el dinero. 

¿Por qué Pokémon? 

Puede parecer absurdo que Pikachu y Charmander ayuden a los narcos a blanquear dinero, pero con las cifras de lo que cuestan las cartas se puede llegar a entender. Hoy en día, los cromos de Pokémon se han convertido en piezas de coleccionista con un valor económico que, a medida que pasa el tiempo, va en aumento y que cualquier coleccionista estaría dispuesto a pagar. Algunas de estas cartas, según informa el Diario Sur, han llegado a costar 13,5 millones de euros en subastas internacionales.

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