Los agentes del 'Àrea Regional de Transport Urbà (ARTU) de los Mossos d'Esquadra han puesto fin a la investigación que, durante tres años, han llevado a cabo para saber quién es el hombre que se masturbaba y tocaba a diferentes pasajeras del metro de Barcelona. Se trata de un joven de 24 años, cuya nacionalidad no han querido comunicar, acusado de cometer, supuestamente, once actos de exhibicionismo y agresión sexual en diferentes puntos del metro. La policía catalana detuvo al individuo el pasado martes, 24 de marzo, y el juez ha emitido una medida cautelar para que el hombre no vuelva a entrar al metro.
La policía catalana ha sido muy cuidadosa a la hora de dar información sobre el tema. A estas alturas, sabemos que hay once víctimas, pero no sabemos la relación que había entre ellas y el agresor ni cuál era el criterio del hombre a la hora de seleccionarlas. No ha trascendido si eran menores de edad ni si eran turistas. Tampoco las estaciones ni las líneas del metro que este individuo solía frecuentar. Además, los Mossos relacionan al hombre con once denuncias, pero, de momento, tampoco dicen si lo pueden relacionar con otros hechos delictivos.
Modus operandi
Según ha avanzado el diario Ara, y ha podido confirmar ElCaso.com, los agentes de la ARTU estuvieron tres años detrás del hombre. El individuo se quedaba cerca de los tornos —es decir, donde se introduce el tique en las estaciones para ir a los andenes— y esperaba hasta que llegara una víctima que le gustara. Allí empezaba a masturbarse y, una vez la mujer validaba su tique, el hombre se le restregaba a ella, aprovechando que pensaba que se quería colar dentro del transporte público.
Finalmente, este martes, 24 de marzo, los Mossos d'Esquadra detuvieron al hombre. El joven, que tiene un antecedente policial por hurto, fue trasladado a la comisaría a la espera de pasar a disposición judicial ante el juez en funciones de guardia, que lo dejó en libertad con la medida cautelar de no volver a entrar en el metro de Barcelona.