Matilde Muñoz, de 72 años, desapareció en Indonesia hace dos meses y nadie sabe nada. Esta mujer, nacida en la localidad gallega de Ferrol y establecida en la ciudad de Palma, en Mallorca, fue vista por última vez el 2 de julio en la isla de Lombok y ahora son los Mossos d'Esquadra, ya que la primera denuncia de la desaparición se puso en Catalunya, los que investigan desde la distancia qué le puede haber pasado. La familia y los amigos sospechan que no se trataría de una desaparición voluntaria ni un accidente, sino que detrás podría haber un crimen y denuncian que la policía indonesia no hace nada para investigarlo y no ha interrogado a nadie sobre el caso.

Ningún rastro de la Matilde en dos meses

Nadie sabe nada de Matilde desde el pasado 2 de julio cuando fue vista por última vez en el hotel Bumi Aditya donde se alojaba. El día 7 había quedado con una amiga a la playa de Sensiggi, en la misma isla de Lombok, pero no fue. Si eso ya les pareció extraño, al cabo de unos días tampoco fue a otra cita con otra amiga a Tailandia. Eso, junto con el hecho de que solía ser muy activa en sus redes y hacía semanas que no publicaba nada, hizo encender todas las alarmas. Por este motivo, el 28 de julio, una amiga suya que vive en Barcelona presentó la denuncia por desaparición en la comisaría de los Mossos de Sant Feliu de Guíxols, donde estaba de vacaciones. Posteriormente, un sobrino de la desaparecida también presentó una denuncia en la comisaría de la Policía Nacional de Alcalá de Henares, en Madrid.

El 13 de agosto, la policía indonesia abrió la investigación al recibir una denuncia a través de la embajada española y se empezó a buscarla, aunque en estos dos meses no se ha interrogado a nadie, tal como ha reconocido el mismo cuerpo policial. Desde su familia y amigos denuncian la inacción de las autoridades indonesias y piden que se intensifique la investigación sobre el terreno y se tome declaración al personal del hotel donde se alojaba. En este sentido, aunque dos meses después, se ha ido al establecimiento a inspeccionar la habitación donde dormía Matilde y se ha solicitado un rastreo de la posición de su teléfono móvil.

Contradicciones y sospechas de un posible crimen

Los familiares y amigos de la mujer sospechan que detrás de su desaparición podría haber un crimen. En este sentido, sospechan de los trabajadores del hotel por las diversas contradicciones en todo lo que han explicado hasta ahora. Para empezar, indicaron a la policía que la habitación de Matilde era la 110 cuando en realidad era la 107, la misma que cogía siempre que viajaba a Indonesia y se alojaba en este hotel. Además, otro de los hechos que les hace sospechar de ellos es que mes y medio después de su desaparición las pertenencias de Matilde aparecieron abandonadas en una basura al lado del establecimiento. Sin embargo, su pasaporte, sus tarjetas de crédito y su teléfono móvil no estaban, cosa que les hace sospechar que podría haber sido víctima de un robo.

En este sentido, los mismos familiares han investigado por su cuenta y han podido descubrir que en el hotel se habían cometido varios robos en habitaciones e incluso agresiones a huéspedes, a veces sin forzar ninguna entrada y justo cuando las cámaras funcionaban. Tampoco le encuentran sentido a un mensaje que el 6 de julio se envió desde el móvil de Matilde al hotel diciendo que estaba en Laos y que estaría dos semanas, aunque cuando desapareció había pagado la habitación por adelantado hasta el día 20. La familia cree que no lo envió ella porque estaba hecho con muchas faltas de ortografía que ella no cometía nunca. Además, las autoridades de Inmigración apuntan que en ningún momento llegó a salir de Indonesia. De momento, la policía de aquel país sobre el terreno y los Mossos d'Esquadra desde Catalunya, ya que aquí estuvo donde se hizo la primera denuncia, se encargan de investigar para saber qué le pasó.