Un hombre de veinte años ha sido detenido tras una persecución policial al huir de un control con su moto en Vila-seca, en el Tarragonès. Mientras intentaba escaparse mató a dos ovejas y roció gas pimienta a un agente. Os lo explicamos aquí, en El Caso Exprés.
Los Mossos d’Esquadra y la Policía Local de Vila-seca estaban haciendo un control de paso en el Camí dels Morts y vieron un motorista que, cuando se estaba acercando, dio media vuelta y se marchó a toda velocidad. Los policías subieron al coche y persiguieron al motorista, que intentó escaparse por un camino que lo llevaba hasta Reus. En una curva de este camino, el fugitivo chocó contra un rebaño de ovejas y mató a dos. El joven dejó la motocicleta con los animales y empezó a correr. Además, para complicar el trabajo de los policías, roció gas pimienta a uno de los agentes.
Orden de ingreso en un centro de menores
Fue un ciudadano, que no es policía y que vio toda la escena, quien pudo retener al individuo. El joven, lejos de querer ayudar, empezó a dar identidades falsas a los agentes. Los Mossos, además, descubrieron que la moto con la que circulaba era robada y que nunca se había sacado el carnet de conducir.
La policía catalana detuvo al joven, acusado de ser el supuesto autor de los delitos de robo y hurto de uso de vehículo, conducir sin haber obtenido nunca el permiso, atentado contra los agentes de la autoridad, resistencia y desobediencia. Además, fue denunciado por llevar gas pimienta, un arma ilegal en Catalunya. La policía no ha querido decir la nacionalidad del detenido.
Con el joven esposado, los Mossos d’Esquadra lo llevaron al hospital para que los médicos valoraran si había sufrido alguna herida grave cuando chocó contra las ovejas. Fue en el centro médico donde los agentes supieron la verdadera identidad del joven y descubrieron que el Juzgado de Menores de Tarragona había dictado una orden de ingreso en un centro de menores cuando aún no había cumplido los 18 años.
Ya lo sabéis: los sucesos no descansan; nosotros, tampoco. Hasta pronto.