El barrio de la Mina, en Sant Adrià de Besòs, los últimos meses, ha estado fuera de control. Disparos al aire e incidentes casi diarios entre dos clanes familiares de etnia gitana enfrentados, muy arraigados en este barrio de 11.000 personas en la frontera con Barcelona por el Besòs. Los Mossos d’Esquadra, ahora liderados por la comisaría de la zona y el subinspector Agustí Jové, han podido detener a varios de los miembros más activos de estos entramados y retirar armas de fuego para desescalar la situación que se alargaba, según la policía catalana, desde 2024. La Mina es uno de los puntos del país donde los clanes de etnia gitana tienen más presencia y donde han conseguido más control e, incluso, una sensación de impunidad, sobre todo en la zona central de los bloques, donde no se puede pasar en coche. Aunque la policía asegura que no deja de ir a los avisos de incidentes, fuentes policiales aceptan que lo hace con la máxima atención por la hostilidad que estos clanes tienen contra los efectivos policiales.

En esta operación para intentar pacificar el barrio, los Mossos han desmantelado un grupo criminal vinculado a varios tiroteos e incidentes violentos registrados en los últimos meses. Los últimos episodios violentos se registraron el pasado 3 de abril, Viernes Santo, cuando varios enfrentamientos en la vía pública terminaron con disparos y con la localización, por parte de los investigadores, de hasta 16 vainas percutidas, y también el pasado 25 de abril, con otro tiroteo, con más de veinte disparos, en la misma plaza de Camarón; ambos avanzados por ElCaso.com.

A raíz de estos hechos, los Mossos abrieron una investigación que permitió identificar a varios implicados en esta escalada violenta y, el pasado 5 de mayo, desplegaron un dispositivo policial con cuatro entradas y registros judiciales en pisos del barrio de la Mina. El objetivo era detener a los supuestos autores de los tiroteos y localizar las armas utilizadas en estos episodios. Durante los registros, los agentes intervinieron tres armas de fuego —dos escopetas y una pistola—, así como proyectiles, cartuchos de diversos calibres y armas blancas, según ha podido saber ElCaso.com.

Dos detenidos de los clanes de la Mina

En la operación fueron detenidos dos hombres, a los cuales se atribuyen delitos de atentado contra los agentes de la autoridad, tenencia ilícita de armas, amenazas y desórdenes públicos. En el tiroteo del pasado 3 de abril, los implicados, que estaban en medio de la calle, en esta plaza fuera de control, llegaron a amenazar a agentes con armas de fuego. Uno de ellos, un conocido telonero, S.F., fue arrestado al cabo de pocas horas por agentes de paisano de la comisaría e ingresó en prisión, ya que tenía varias cuentas pendientes con la justicia. Ahora, en estas entradas judiciales del 5 de mayo, se pudieron arrestar más implicados en el tiroteo del Viernes Santo, que pudieron ser identificados visualmente por los agentes desplegados en la zona aquella noche.

Los arrestados pasaron a disposición judicial el pasado 7 de mayo. Según los Mossos, la actuación ha permitido romper la dinámica de escalada violenta detectada en este barrio y reducir de manera significativa el riesgo para la población, aunque la investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones ni nuevas actuaciones policiales, según aseguran los Mossos d’Esquadra. La investigación, aunque ha sido liderada por la comisaría de Sant Adrià, que son los que tienen contacto directo con estos grupos criminales, también ha contado con la colaboración de la Divisió d’Investigació Criminal (DIC) de la región metropolitana norte.