La Guàrdia Urbana de Barcelona ha detenido a un ladrón muy agresivo después de que este asaltara a su víctima con un espray de defensa personal para robarle. Afortunadamente, una patrulla del distrito de Ciutat Vella vio la situación y pudo intervenir rápidamente, consiguiendo retener al delincuente. Después de frustrar el robo, pudieron devolver las pertenencias a la víctima y arrestar al ladrón por un delito de robo con violencia. En su habitual exceso de celo, la Guàrdia Urbana de Barcelona no ha revelado más información sobre el detenido, como la edad, la nacionalidad o los antecedentes previos.

Los hechos tuvieron lugar en el barrio de Sant Antoni de la capital catalana. Un ladrón se acercó a otra persona para robarle. Con la intención de asegurarse de que la víctima no podía resistirse, el delincuente sacó un espray de defensa personal y roció a la otra persona, dejándola aturdida y completamente incapaz de evitar que el ladrón le quitara el móvil. Aparte del teléfono, el ladrón también se fijó en otro premio: la víctima llevaba una cadena colgando del cuello. Sin perder tiempo, el delincuente se la arrancó e intentó huir, abandonando el lugar de los hechos.

Cazado in fraganti

La huida no le funcionó tan bien como el robo y, rápidamente, se le frustraron los planes. Una patrulla de la Guardia Urbana, concretamente del distrito de Ciutat Vella, estaba haciendo tareas de vigilancia preventiva en la zona y vio el robo. Rápidamente, se activaron y fueron a por el ladrón. Los policías pudieron interceptarlo y se le detuvo, acusado de un delito de robo con violencia por el cual tendrá que pasar a disposición judicial. Como los policías pudieron pillar al ladrón in fraganti mientras huía, recuperaron los objetos que había robado a la víctima y se los pudieron devolver.

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