El exjugador de básquet Audie Norris vivió este martes por la noche un intento de robo en el aparcamiento de la estación de Sants, en Barcelona, cuando iba a recoger su vehículo. Los hechos ocurrieron hacia las once de la noche y, según su propio relato, dos hombres lo abordaron con el conocido “método de la mancha”, una técnica habitual de los ladrones para distraer a la víctima y sustraerle sus pertenencias. Según ha explicado el propio Norris, uno de los individuos le roció la parte posterior de la chaqueta con un líquido mientras un segundo se le acercaba con la excusa de ayudarle a limpiarse. El objetivo era aprovechar la distracción para robarle, pero el exjugador del Barça y ahora embajador del club catalán, alertado por la situación, logró escapar, entrar rápidamente en el coche y marcharse del lugar sin que le robaran nada. “Si hubieran tenido un cuchillo habría acabado muy mal. Ni un hombre grande y fuerte como yo puede andar tranquilo por la ciudad”, ha lamentado.

Los hechos tuvieron lugar en el aparcamiento de la estación de Sants, uno de los principales nodos de transporte de la capital catalana, donde, según el testimonio de Norris, no había presencia de seguridad privada en ese momento ni, tampoco, policial en la zona, destaca. El exjugador ha denunciado la sensación de inseguridad en Barcelona y ha alertado del riesgo que suponen este tipo de prácticas delictivas. El conocido “método de la mancha” es uno de los sistemas de hurto más habituales en Barcelona, especialmente en zonas con gran afluencia de personas, como estaciones, aeropuertos o áreas turísticas. Los ladrones ensucian la ropa de la víctima —con líquidos, salsas o sustancias diversas— y, en el intento de ayudarle a limpiarse, aprovechan para sustraerle la cartera, el reloj u otros objetos de valor. En muchos casos actúan en grupo y con roles diferenciados, tal como habría ocurrido en el intento de atraco denunciado por Norris.

Sin denuncia

Por ahora, los Mossos d’Esquadra no tienen constancia de los hechos; seguramente, Norris no presentó denuncia, al poder escapar sin ser robado. Sea como sea, la policía catalana alerta de que hay que denunciar siempre, aunque sea una tentativa, o aunque los objetos robados valgan menos que el tiempo que se dedica a presentar la denuncia en una comisaría. Sin el informe oficial, los Mossos d’Esquadra no pueden actuar y, sobre todo, los hechos bajan en las estadísticas que luego los políticos encargados de la seguridad difunden para vender que todo va bien. La semana pasada, el Ajuntament de Barcelona y el Departament d’Interior hicieron públicos los datos de 2025, con un triunfalismo por la bajada de los hurtos (los que menos se denuncian, como el que ha sufrido Norris), pese al repunte de robos con violencia.