Momentos de máxima tensión los que este sábado por la noche se vivieron en el centro de Reus, concretamente en la plaça de les Oques. Era sobre las once y cuarto cuando un hombre se empezó a pasear por la zona con un arma blanca y una pistola en la mano mientras amenazaba a las personas que se encontraba por su camino. La gente, asustada al ver que iba armado y que podía reaccionar de cualquier manera, atacando y apuñalando o disparando a cualquiera, empezó a correr para alejarse del lugar y llamó al teléfono de emergencias del 112 para alertar de la situación.
Efectivos de los Mossos d'Esquadra se desplazaron hasta este punto de la capital del Baix Camp (Tarragona) y localizaron al hombre, con quien intentaron hablar para que se tranquilizara y dejara las armas con las que iba amenazando a la gente. El individuo llevaba las manos en los bolsillos y le pidieron que se las sacara y enseñara lo que llevaba, pero en todo momento ignoró a los agentes de la autoridad y no hizo caso a lo que le decían. Cuando finalmente sacó una de las manos del bolsillo, no fue en un tono conciliador, sino para sacar el puñal que llevaba escondido.
El hombre llevaba encima un puñal y un revólver de aire comprimido
Ante esto, los agentes de los Mossos, temiéndose que pudiera atacarlos a ellos o herir a alguien, lo redujeron y le quitaron el arma blanca. Al registrarlo, también le encontraron un revólver de aire comprimido que en realidad no tenía capacidad de fuego real, pero que servía para asustar a la gente por la calle. Por todo ello, el hombre, de 45 años y nacionalidad española, con algunos antecedentes policiales, quedó detenido como presunto autor de un delito de amenazas, otro de tenencia ilícita de armas y uno de resistencia y desobediencia a los agentes de la autoridad. Afortunadamente, el incidente terminó sin que nadie resultara herido, aunque las personas que lo vivieron se llevaron un gran susto.