Las estafas son cada vez más presentes y, evidentemente, esto supone un problema. Afortunadamente, tenemos ayuda para enfrentarnos a los ciberdelincuentes que quieren robarnos los datos y el dinero. La policía da consejos a los ciudadanos de vez en cuando, para que estos estén más protegidos, explicando las técnicas más típicas que los ladrones utilizan para estafar a sus víctimas y ofreciendo pequeños trucos para estar más atentos y evitar sustos. Con la intención de ayudar, Ignacio, un investigador de la Unidad Central de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional, ha hablado sobre este problema que cada vez afecta a más personas y que parece no tener freno
Según ha explicado el policía, una de las técnicas más peligrosas y extendidas es la del spoofing. Este engaño consiste en suplantar la identidad de algún negocio, generalmente del banco, y enviar comunicaciones fraudulentas con el fin de hacer creer que estamos hablando con un profesional. Como explica el policía, debemos vigilar mucho con estos mensajes, ya que muchos de ellos son un engaño. El principal problema, explica el policía, es que detectar que se trata de un engaño puede ser muy difícil. En algunos casos, los estafadores consiguen hacer llegar los mensajes a través de un número que parece ser oficial, lo que hace que los afectados bajen la guardia y se crean cualquier cosa que les dicen.
Transferencias falsas
El mensaje que suplanta al banco dice que se ha realizado una transferencia sospechosa de mucho dinero, y que si se quiere cancelar se debe entrar en el enlace que hay debajo. Este comunicado asusta, ya que el propietario de la cuenta no ha autorizado ningún envío de dinero. Sin pensarlo dos veces, la víctima suele seguir las instrucciones, pero el enlace fraudulento hace que en lugar de impedir ninguna transferencia, envíe sus datos personales a los delincuentes, y estos aprovechan esta nueva información para vaciarle la cuenta.
Antes de seguir las instrucciones de cualquier mensaje, correo o llamada, es muy importante asegurarse de que nos lo envía una fuente fiable. Si no lo tenemos claro, lo mejor es contactar con el banco a través de su contacto oficial y preguntar. Si ya hemos sido víctimas del engaño, no debemos tener vergüenza, y debemos denunciarlo a la policía tan pronto como sea posible.
