Que las ciberestafas son uno de los delitos que afecta a más gente es una evidencia. Ni siquiera hay que salir de casa para ser víctima de ellas. Una llamada por teléfono, un anuncio falso en las redes sociales, un mensaje por WhatsApp o, incluso, una carta en el buzón. Los delincuentes tienen mil formas de engañar a las personas y hacerlas caer en la trampa, ahora todavía más con la aparición de la inteligencia artificial. Solo en el España, en el último año, un 81% de la población ha sufrido algún intento de estafa, una cifra ligeramente superior a la media europea, que se sitúa en el 77%. 

Aunque los ciberestafadores buscan personas mayores o vulnerables, ya que pueden ser engañadas más fácilmente, la realidad es que quien más cae a la hora de ser víctima de una estafa es la gente joven, ya que el hecho de ir más confiados les acaba jugando una mala pasada. Según un estudio realizado por Mastercard, un 37% de los menores de 30 años asegura que alguna vez le han estafado. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que el mismo estudio reconoce que más de la mitad de la población reconoce que se sentiría avergonzada si fuera víctima de una estafa, motivo por el cual prefieren guardar silencio y no reconocerlo o, pensando que nunca encontrarán al estafador, ni lo denuncian a la policía

Las cinco estafas más comunes en España

En cuanto al tipo de estafa que más se practica en el Estado español, la primera son los fraudes a la hora de comprar por internet, que pueden ir desde una falsa oferta a la venta de productos falsificados, pasando por trampas en una suscripción. Le siguen las estafas relacionadas con las inversiones y las criptomonedas, mientras que en el tercer lugar se sitúan los robos de identidad, aquellos en los que quieren obtener nuestros datos personales, que van desde las llamadas suplantando una entidad bancaria hasta los correos haciéndose pasar por alguna institución pública. Por último, en cuarto y quinto lugar del ranking estan las famosas estafas del amor o el fraude en la venta de entradas o a la hora de contratar un viaje