La ciberdelincuencia en Catalunya aumenta a pasos agigantados. En un primer momento, si un ladrón quería robar todo el dinero a través del teléfono móvil a su víctima, era necesario que tuviera acceso físico. Más tarde, lo pudo hacer de manera virtual, enviando un correo electrónico o un mensaje de texto creando una falsa alarma y con un enlace donde la víctima ponía datos vulnerables, como el número del carné de identidad o información bancaria. Ahora, en pleno 2026, la ciberdelincuencia es casi invisible y, muchas veces, aquello que parece más inofensivo o que se utiliza en el día a día puede ser la diana perfecta para el estafador.
Los expertos en ciberseguridad alertan de una nueva modalidad, nunca vista hasta ahora: los ladrones utilizan la inteligencia artificial para rastrear las señales que emiten los teléfonos móviles a través de las conexiones Bluetooth o Wi-Fi, que buscan redes de manera constante. Los ladrones despliegan sensores en lugares muy concurridos para captar estas emisiones y, una vez identificado el móvil, acceden a él a través de las conexiones inalámbricas.
¿Cómo protegerse?
Para protegerse de esta modalidad de estafa, es muy importante desconectar algunas de las funciones que no utilizamos, como el Wi-Fi o el Bluetooth, especialmente si tenemos que visitar espacios públicos donde se reúnan muchas personas. Además, los expertos en ciberseguridad recomiendan encender las funciones solo cuando sea estrictamente necesario, limitar los permisos de ubicación de las aplicaciones para que no rastreen la localización en tiempo real, evitar las redes Wi-Fi abiertas en estaciones o centros comerciales y mantener el sistema operativo del teléfono siempre actualizado.
