WhatsApp, la aplicación líder en mensajería instantánea, con miles de usuarios registrados en todo el mundo, se ha convertido, ya hace tiempo, en una herramienta que todo el mundo usa en su día a día, no solo en el ámbito personal, para estar en contacto con la familia o los amigos, sino también en el ámbito profesional, como vía para comunicarse con los clientes. El uso gratuito, sencillo y al alcance de todo el mundo de esta aplicación ha hecho que los ciberdelincuentes busquen el gancho perfecto para estafar a los usuarios y llevarse sus ahorros.
La trampa llega con un mensaje que parece inocente, y hay que tener cuidado, porque los hay de muchos tipos. A veces, los ciberdelincuentes dicen ser trabajadores de una empresa de paquetería y alertan a los ciudadanos de un supuesto problema en la aduana, a la hora de gestionar el paquete. Otras, los ladrones dicen que hay un problema de pago en una reserva de hotel que ha hecho la víctima. Y, como estos dos, muchos ejemplos.
Un enlace sospechoso
El objetivo de los ciberdelincuentes, más allá de la excusa con la que se ponen en contacto con los usuarios de WhatsApp, no es otro que hacer que cliquen en el enlace que acompaña el mensaje. Este link lleva a una página web idéntica a la de la empresa que están suplantando, diseñada con la idea de que la víctima ponga sus datos bancarios —como el número de la tarjeta, el PIN, la fecha de caducidad— y otros, incluso más personales, como el número del DNI o la dirección. Una vez tienen la información, los ladrones, en pocos segundos, aprovechan para cometer diferentes tipos de delitos, como por ejemplo pedir préstamos bancarios en nombre de la víctima o vaciar su cuenta corriente haciéndose transferencias económicas.
Ante este tipo de mensajes, los expertos en ciberseguridad recomiendan no hacer caso de ninguna comunicación de empresas que no lleguen a través de canales oficiales, especialmente aquellos que nos piden hacer un pago en un tiempo determinado. Además, es importante revisar bien las URL de las páginas web a las que accedemos y, en caso de duda, ponernos en contacto con el departamento de atención al cliente de la compañía en cuestión.