La ciberdelincuencia acumula cada día más denuncias en las comisarías de los Mossos d'Esquadra. Durante los últimos años, además, hemos visto cómo los grupos criminales han ido perfeccionando las técnicas para estafar a sus víctimas sin que estas se den cuenta. Durante el año 2025, la mayoría de las ciberestafas han estado relacionadas con empresas privadas de renombre o entidades públicas de la Generalitat o del Estado.

Los ciberdelincuentes envían mensajes masivos que prometen, por ejemplo, el cobro de una beca o una devolución de impuestos de la Agencia Tributaria. En otros casos, informan a sus víctimas de que han recibido una supuesta multa, un embargo en su cuenta corriente o una factura de luz inesperada. En todas las ocasiones, suplantando a la entidad que sea, los ciberdelincuentes envían, dentro de su mensaje, un enlace a una página web idéntica a la de la empresa por la que quieren hacerse pasar, con el logotipo oficial y un lenguaje perfecto. En la web, los ladrones buscan que las víctimas introduzcan sus datos bancarios para poder vaciar las cuentas corrientes.

Además de estas estafas donde los ladrones se aprovechan de la credibilidad de las empresas, en Cataluña también se ha detectado otra vía de engaño: a través de WhatsApp, con la técnica del "hijo con problemas". Los delincuentes envían mensajes a través de la aplicación de mensajería donde se hacen pasar por alguien querido que se encuentra en una situación de emergencia extrema y que necesita una transferencia bancaria o un Bizum. El éxito de este tipo de estafa se encuentra en la manipulación emocional, ya que el ciberdelincuente no da tiempo a la víctima para pensar ni para hacer una llamada al número de teléfono para verificar si su interlocutor es realmente su familiar. 

¿Cómo protegernos? 

Para protegernos de la ciberdelincuencia, la mejor medida que podemos adoptar es desconfiar de cualquier mensaje que nos pida dinero, información personal o bancaria de manera súbita y en un tiempo determinado de horas. De hecho, las empresas y los organismos públicos informan desde hace tiempo a través de sus redes sociales que nunca piden dinero ni información confidencial a través de mensajes de texto, correos electrónicos o WhatsApp. La policía informa que también es importante pensar antes de actuar y valorar la situación antes de dar ningún dato vulnerable del que los ladrones se puedan aprovechar.