Cada vez es más habitual hacer compras a través de internet, sobre todo en lo que se refiere a cosas especiales, que no acostumbramos a hacer en nuestro día a día y que necesitan una planificación previa, como por ejemplo un viaje, una reserva de hotel o entradas al cine o para conciertos y festivales de música. Durante los meses de verano, aprovechando que las vacaciones dejan paso al tiempo libre y no se tiene que continuar con la rutina y las obligaciones del día a día, los catalanes acostumbran a hacer más planes y a organizarlos a través de internet.
Esto, la compra de entradas, la organización de planes o incluso de las vacaciones, ha permitido a los ciberdelincuentes tener una oportunidad perfecta para estafar y robar a miles de catalanes. Los ladrones, con la inteligencia artificial, crean páginas web idénticas a las de las plataformas especializadas en ofrecer estos servicios, con la finalidad de llevarse el dinero de la víctima y que esta no sea consciente hasta que sea demasiado tarde.
Consejos para desconfiar
El usuario sabe que ha sido estafado cuando, después de hacer una compra, ve que el correo de confirmación no llega nunca. Hay otras veces que los ciberdelincuentes sí envían estos correos electrónicos con, por ejemplo, entradas para un festival, pero estas son falsas y la víctima lo descubre cuando llega la fecha señalada y, en la puerta del recinto, ve que no puede entrar.
Los expertos en ciberseguridad recomiendan fijarse en una serie de indicaciones para saber si aquello que queremos reservar es una estafa o es real. Entre otras cosas, es importante desconfiar de aquellos precios que están muy por debajo del mercado, o incluso del precio real, en caso de tratarse de una entrada. También es muy importante revisar la URL: si hay caracteres extraños o un dominio de un país lejano, es probable que se trate de una trampa.